El Gobierno actualizó los precios de los biocombustibles: suben el biodiésel y el bioetanol
El Gobierno nacional dispuso un nuevo aumento en los precios oficiales del biodiésel y del bioetanol destinados al corte obligatorio con combustibles fósiles, una actualización que tendrá vigencia durante agosto y que representa una referencia clave para las cadenas agroindustriales vinculadas a la soja, el maíz y la caña de azúcar. La medida en torno a biocombustibles fue oficializada este lunes mediante las Resoluciones 188 y 189/2026 de la Secretaría de Energía, publicadas en el Boletín Oficial.
La actualización se produce en el marco del esquema regulado por la Ley de Biocombustibles y busca adecuar los valores de adquisición a la evolución de los costos de producción y de las condiciones del mercado. Además de fijar nuevos precios mínimos, las resoluciones mantienen las condiciones de pago para las operaciones, un aspecto considerado relevante para la previsibilidad financiera de las empresas elaboradoras.
El biodiésel superó los $2 millones por tonelada
A través de la Resolución 188/2026, la Secretaría de Energía estableció un precio mínimo de $2.001.063 por tonelada para el biodiésel destinado a la mezcla obligatoria con gasoil. El nuevo valor regirá durante todo agosto o hasta que una nueva disposición oficial lo reemplace.
La resolución también confirmó que el plazo máximo para el pago seguirá siendo de siete días corridos desde la emisión de la factura, una condición que apunta a sostener la liquidez de las plantas elaboradoras y brindar mayor certidumbre a un sector estrechamente vinculado con la cadena de la soja.
Desde el organismo explicaron que la actualización fue realizada de acuerdo con la metodología prevista por la Ley 27.640, que establece el marco regulatorio para la producción y comercialización de biocombustibles en la Argentina.

Nuevos valores para el bioetanol de maíz y caña
En forma paralela, la Resolución 189/2026 fijó los nuevos precios mínimos del bioetanol destinado a la mezcla obligatoria con naftas, diferenciando los valores según la materia prima utilizada para su elaboración.
Para el bioetanol producido a partir de caña de azúcar, el precio mínimo quedó establecido en $1.061,878 por litro, mientras que el bioetanol elaborado con maíz tendrá un valor de $973,244 por litro durante agosto.
En este segmento de biocombustibles también se mantuvieron las condiciones comerciales vigentes. Las operaciones deberán cancelarse en un plazo máximo de 30 días corridos desde la emisión de la factura, una diferencia respecto del biodiésel que responde a las características propias del mercado del bioetanol.

Un esquema regulado por la Ley de Biocombustibles
Las nuevas resoluciones se apoyan en la Ley 27.640, que regula la producción, el almacenamiento, la comercialización y la mezcla obligatoria de biocombustibles con combustibles fósiles. La normativa también faculta a la Secretaría de Energía a revisar periódicamente los precios de referencia cuando las condiciones económicas así lo justifiquen.
Desde la cartera energética recordaron que los valores pueden modificarse siempre que existan diferencias significativas entre los costos reales de producción y los precios vigentes, o cuando resulte necesario corregir distorsiones que puedan trasladarse al precio final de los combustibles que pagan los consumidores.

Una señal importante para las cadenas agroindustriales
La actualización de precios tiene un efecto directo sobre tres de las principales cadenas productivas del país: soja, maíz y caña de azúcar, que abastecen de materia prima a las plantas elaboradoras de biodiésel y bioetanol.
Para las empresas del sector, los nuevos valores funcionan como una referencia para planificar las operaciones comerciales durante agosto, en un contexto en el que los costos industriales, los precios de las materias primas y la evolución del mercado energético continúan mostrando una elevada volatilidad.
Además, el nuevo esquema aporta previsibilidad a una actividad estratégica para la agroindustria argentina, ya que los biocombustibles representan un destino relevante para la producción agrícola y forman parte de la matriz energética nacional mediante su mezcla obligatoria con gasoil y naftas. En ese escenario, las decisiones periódicas de la Secretaría de Energía continúan siendo un factor determinante para la rentabilidad de las industrias vinculadas a la soja, el maíz y la caña de azúcar, sectores que seguirán de cerca la evolución de los precios oficiales durante los próximos meses.
