El girasol atraviesa un año histórico y consolida a la Argentina como potencia exportadora
La cadena del girasol vive uno de los mejores momentos de su historia. Mientras el mundo se prepara para una cosecha récord impulsada por la recuperación productiva del hemisferio norte, la Argentina combina una producción en expansión con exportaciones, molienda y generación de divisas en niveles inéditos. El escenario configura un ciclo excepcional para uno de los complejos agroindustriales que más creció durante 2026.
Así lo refleja el último Informe de Coyuntura de la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), elaborado por el economista Jorge Ingaramo sobre la base de datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Si bien el incremento de la oferta global podría moderar los precios durante la próxima campaña, la demanda continúa firme y el desempeño de la industria local permite proyectar otro año de fuerte protagonismo para el cultivo.
Exportaciones y molienda impulsan un año sin precedentes
El dato más sobresaliente del informe no proviene de la producción, sino del desempeño comercial. Entre enero y mayo, el complejo girasolero argentino exportó por US$ 1.674,1 millones, un incremento interanual del 126,1%, según cifras del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). De esta manera, el girasol ya representa el 7,6% de todas las exportaciones agroindustriales del país, una participación que refleja el creciente peso de la cadena en la generación de divisas.
Ese fuerte crecimiento encuentra respaldo en la actividad industrial. Durante marzo se alcanzó un récord histórico mensual de molienda con 565.000 toneladas procesadas, mientras que el crushing acumulado durante los primeros cinco meses del año llegó a 2,322 millones de toneladas, un 32,8% más que en igual período de 2025.
La mayor industrialización permite agregar valor a la producción nacional y sostener un elevado ritmo exportador de aceite, uno de los productos donde Argentina mantiene una posición de liderazgo internacional.

La producción mundial también alcanzará un récord
El contexto internacional también acompaña el buen momento del cultivo. El USDA proyecta una producción mundial de 62,66 millones de toneladas de girasol para la campaña 2026/27, un volumen que supera en 13,4% al ciclo anterior y establece un nuevo máximo histórico.
El crecimiento estará impulsado principalmente por la recuperación de los países del Mar Negro y la Unión Europea. En conjunto, Rusia, Ucrania y la Unión Europea aportarán 43,5 millones de toneladas, un incremento del 17,1% respecto del año pasado.
Como consecuencia de esa mayor disponibilidad de materia prima, la molienda mundial también marcará un récord al alcanzar 55,81 millones de toneladas, un 11,6% más que en la campaña anterior.

La próxima campaña mantiene perspectivas positivas
El USDA estima que la producción argentina de girasol crecerá de 7,4 a 8 millones de toneladas, un aumento del 8,1% que volvería a establecer un récord para el cultivo.
El optimismo también se refleja en las decisiones comerciales de los productores. Las compras anticipadas de la nueva campaña ya superan los 4,34 millones de toneladas, un volumen 42,5% superior al registrado a la misma fecha del año pasado, señal de la confianza existente sobre el desempeño futuro del negocio.
En materia de precios, el escenario continúa siendo favorable, aunque el aumento de la oferta mundial podría generar una moderación gradual durante los próximos meses. Actualmente, el valor Cámara Rosario se ubica en $667.350 por tonelada, equivalente a unos US$ 451, con una mejora mensual del 5,6%.

Más competencia internacional, pero con oportunidades
La recuperación productiva de Rusia y Ucrania volverá a modificar el mapa del comercio mundial de aceite de girasol. Según las proyecciones de ASAGIR, Argentina incrementará sus exportaciones hasta 2,05 millones de toneladas, aunque su participación en el mercado global descenderá del 14,1% al 13,1% debido al mayor crecimiento de los países del Mar Negro.
Rusia pasaría a concentrar el 32% del comercio internacional con exportaciones cercanas a los cinco millones de toneladas, mientras que Ucrania mantendría una participación del 31,4%.
No obstante, el mayor volumen mundial no modifica el excelente momento que atraviesa la cadena argentina, que combina cosechas crecientes, una industria con alta capacidad de procesamiento y un desempeño exportador récord. Con estos indicadores, el girasol se consolida como uno de los cultivos de mayor dinamismo del agro nacional y como un protagonista cada vez más relevante en la generación de valor agregado y divisas para la economía argentina.
