Genética animal: ya rigen los beneficios impositivos para incorporar reproductores de alto valor
La incorporación de genética superior en los rodeos y planteles productivos argentinos contarán desde ahora con un nuevo incentivo fiscal. El Gobierno Nacional oficializó un régimen de amortización acelerada para bienes semovientes de genética superior de toros y vientres Puros de Pedigree o Puros Controlados. Una medida que busca reducir los costos de inversión para los productores y acelerar la adopción de reproductores de alto valor genético en distintas actividades pecuarias.
La iniciativa que entró en vigencia quedó incorporada en la recientemente sancionada Ley de Modernización Laboral N° 27.802/2026, que incluyó dentro de su articulado beneficios específicos para el sector agropecuario a través del Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI). Según informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, el objetivo es promover mejoras en la productividad y competitividad de las producciones animales mediante una mayor incorporación de genética de punta.
El beneficio quedó establecido en el artículo 182, inciso d, de la norma, que habilita la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias para determinados bienes semovientes. De esta manera, los productores podrán recuperar fiscalmente la inversión en un plazo considerablemente menor al habitual, mejorando la rentabilidad de las operaciones vinculadas al mejoramiento genético.

Qué animales están alcanzados
La reglamentación llegó a través del Decreto 242/2026, entrado en vigencia a partir de ahora, que precisó cuáles son los animales alcanzados por el régimen. De acuerdo con la normativa, se consideran bienes semovientes amortizables aquellos animales destinados a fines reproductivos de genética superior, ya sean puros de pedigree (PP) o puros controlados (PC), registrados en asociaciones de criadores o en empresas proveedoras de genética reconocidas.
Además, estos ejemplares deberán estar afectados de manera directa al desarrollo de actividades productivas dentro del territorio argentino. La medida comprende animales registrados de todas las especies, ampliando así el alcance del beneficio a diferentes cadenas pecuarias del país.
Amortización en un año
Uno de los aspectos más destacados de la normativa es que la amortización podrá realizarse en apenas un año, un plazo significativamente más corto que el previsto en los esquemas tradicionales. Esta posibilidad representa una herramienta financiera relevante para productores ganaderos, ovinos, caprinos, porcinos, equinos y de otras actividades que apuesten a la incorporación de genética superior en sus planteles.

Desde el Gobierno sostienen que la iniciativa apunta a generar un efecto multiplicador en la producción animal. La mejora genética permite obtener animales con mejores índices reproductivos, mayor eficiencia de conversión alimenticia, mejores características sanitarias y una producción más competitiva tanto en el mercado interno como en el exterior.
Más productividad y competitividad
La búsqueda de mayor productividad y eficiencia aparece como uno de los ejes centrales de la medida. En un contexto donde la competitividad internacional depende cada vez más de la calidad genética y de los avances tecnológicos aplicados a la producción, la posibilidad de reducir la carga impositiva sobre este tipo de inversiones es vista como una herramienta para acelerar procesos de modernización.
Especialistas del sector destacan que la incorporación de reproductores superiores suele representar una de las inversiones más importantes dentro de los sistemas de cría. Sin embargo, también remarcan que los beneficios de estas decisiones se extienden durante varios años, impactando sobre generaciones completas de animales y mejorando el desempeño general de los rodeos.

Cómo acceder al beneficio
La implementación práctica del régimen estará a cargo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Según establece la Resolución Conjunta N° 5.849/2026, la registración de las inversiones, la selección de beneficios y toda la gestión vinculada al RIMI se realizará a través del Sistema de Gestión de Inversiones (SGI), una plataforma digital que centralizará los trámites y permitirá a los productores acceder a los incentivos previstos por la normativa.
Con esta medida, el Gobierno busca estimular la inversión en genética animal de alto nivel y fortalecer la competitividad de las producciones pecuarias argentinas. La combinación de beneficios fiscales y mejoras productivas podría convertirse en una herramienta clave para impulsar la modernización de los sistemas ganaderos y consolidar el posicionamiento de la Argentina en los mercados nacionales e internacionales.
