Córdoba activa un alivio clave: baja del IVA para el riego y menos costos productivos
El Gobierno de Córdoba puso en marcha un nuevo beneficio fiscal destinado al sector agropecuario que apunta a reducir costos y fomentar inversiones. Se trata de la aplicación de una alícuota diferenciada del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para la energía eléctrica utilizada en sistemas de riego, una medida que ya comenzó a implementarse y que impacta directamente en la rentabilidad de los productores.
La iniciativa representa un paso concreto en la búsqueda de mayor competitividad para el agro cordobés, en un contexto donde los costos energéticos tienen un peso determinante en la estructura productiva.
Un recorte impositivo que mejora la rentabilidad
El eje central de la medida es la reducción del IVA aplicado al consumo eléctrico destinado al riego, que pasa del 27% al 10,5%, lo que implica un alivio significativo para los establecimientos que dependen de esta tecnología.
Este beneficio se enmarca en la legislación nacional vigente que promueve la inversión en el sector agropecuario, especialmente en herramientas que permitan estabilizar la producción frente a la variabilidad climática. En este sentido, el riego aparece como un recurso estratégico para sostener rendimientos y reducir riesgos.
La disminución de la carga impositiva no solo reduce los costos operativos, sino que también incentiva la adopción de sistemas de riego más eficientes, clave en zonas donde la disponibilidad de agua y energía condiciona la producción.

Articulación público-privada para su implementación
La puesta en marcha del beneficio fue el resultado de un trabajo conjunto entre distintas áreas del gobierno provincial y actores del sector. En una mesa de trabajo participaron los ministros de Bioagroindustria, Sergio Busso, y de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, junto a equipos técnicos y representantes de organismos clave.
También formaron parte del proceso la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec), el Ente Regulador de Servicios Públicos (Ersep), cooperativas eléctricas, el INTA y entidades agropecuarias. Esta articulación permitió definir un mecanismo operativo ágil para que el beneficio llegue de manera efectiva a los productores.
Cómo acceder al beneficio
El procedimiento para acceder a la alícuota reducida ya está disponible desde el lunes 20 de abril. Los productores deben realizar la gestión a través de la plataforma Ciudadano Digital (CiDi), mediante un formulario con carácter de declaración jurada.

El Ministerio de Bioagroindustria será el encargado de recibir y validar las solicitudes, generando una base de datos de los productores alcanzados por la medida. Posteriormente, el Ersep notificará a las empresas prestadoras del servicio eléctrico —tanto Epec como las cooperativas— para que apliquen la reducción del IVA en las facturas correspondientes.
El riego, una herramienta estratégica
La decisión del gobierno cordobés se apoya en la creciente importancia del riego dentro del sistema productivo. En un escenario de mayor variabilidad climática, contar con infraestructura que permita asegurar el suministro de agua se vuelve fundamental para sostener la producción.
En este contexto, la energía eléctrica representa uno de los principales costos asociados al riego. Por eso, la reducción del IVA no solo alivia la carga fiscal, sino que también mejora la ecuación económica de los sistemas productivos, facilitando nuevas inversiones. Además, el impulso a estas tecnologías contribuye a un uso más eficiente de los recursos, promoviendo prácticas sustentables en el agro.

Impacto en la competitividad del sector
Con esta medida, Córdoba avanza en la implementación de políticas orientadas a fortalecer su perfil agroindustrial. La reducción de costos energéticos mejora la competitividad de los productores, especialmente en un contexto donde los márgenes se ven presionados por distintos factores.
Al mismo tiempo, el incentivo al riego permite reducir la dependencia de las condiciones climáticas, lo que se traduce en mayor estabilidad productiva y previsibilidad para el sector.
En definitiva, la activación de este beneficio fiscal para el riego marca un avance concreto en la búsqueda de un agro más eficiente, competitivo y preparado para enfrentar los desafíos del futuro.
