Ovoproductos entrerrianos: la inocuidad como motor de exportaciones y valor agregado
En el corazón del corredor avícola entrerriano, la inocuidad de los ovoproductos se consolida como un pilar clave para el crecimiento exportador. En este marco, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) llevó adelante una supervisión en una planta procesadora de Crespo, con el objetivo de reforzar los estándares exigidos por los mercados internacionales.
La inspección, realizada por profesionales del Centro Regional Entre Ríos, se inscribe en una estrategia orientada a garantizar la seguridad alimentaria y fortalecer el posicionamiento de los ovoproductos argentinos. En un contexto global cada vez más exigente, cumplir con protocolos sanitarios rigurosos es determinante para sostener y ampliar los destinos de exportación.
Procesos bajo la lupa: garantizar la inocuidad
Durante la recorrida, los técnicos del organismo verificaron el funcionamiento del Servicio de Inspección Veterinaria (SIV) y el cumplimiento de los protocolos en cada etapa del proceso productivo. En particular, se pusieron bajo análisis los Puntos Críticos de Control (PCC), fundamentales para asegurar la calidad final de los productos.
Las revisiones se concentraron en las etapas de quebrado, pasteurización y secado (spray drying), procesos clave en la elaboración de huevo líquido y en polvo. Estos controles permiten detectar posibles riesgos y corregir desvíos en tiempo real, garantizando que el producto cumpla con los estándares internacionales.

Trazabilidad y saneamiento, ejes del sistema
Otro de los aspectos centrales de la inspección fue la correcta aplicación de los Procedimientos Operativos Estandarizados de Saneamiento (POES), esenciales para mantener condiciones higiénicas en toda la cadena productiva. A su vez, se fiscalizó el sistema de trazabilidad, que permite seguir el recorrido de los ovoproductos desde su origen hasta su destino final.
Esta herramienta resulta clave para asegurar la transparencia del proceso y responder a las exigencias de mercados como la Unión Europea, Japón y Chile, donde la trazabilidad es un requisito indispensable. La combinación de controles sanitarios y sistemas de seguimiento fortalece la confianza en los ovoproductos argentinos.
Exportaciones en crecimiento y mercados exigentes
Las acciones de control impulsadas por el SENASA tienen un impacto directo en el comercio exterior. Los altos estándares de inocuidad permiten sostener y ampliar las exportaciones hacia destinos de gran exigencia sanitaria, consolidando la presencia argentina en el mercado global.
En este contexto, los ovoproductos entrerrianos registraron un crecimiento del 20% en el volumen exportado, lo que evidencia el dinamismo del sector. Este desempeño se apoya en una estructura productiva sólida y en un sistema de fiscalización que garantiza calidad y seguridad alimentaria.

Producción récord y liderazgo en consumo
El crecimiento del sector avícola se refleja también en los indicadores productivos. Al mes de abril de 2026, la Argentina alcanzó una producción histórica de 19.000 millones de huevos anuales, sostenida por una capacidad que supera las 60 millones de aves ponedoras.
En paralelo, el consumo interno alcanzó un récord de 398 huevos por habitante, posicionando al país como líder mundial en este indicador. Estos datos reflejan la consolidación de la cadena avícola como uno de los pilares de la producción agroindustrial nacional.
Dentro de este escenario, Entre Ríos se destaca como una de las principales provincias productoras y exportadoras de ovoproductos. Durante 2025, la provincia exportó más de 295 toneladas de huevo en polvo, 395 toneladas de albúmina y 559 toneladas de yema en polvo, además de enviar más de 11 millones de huevos en cáscara hacia Chile.

Un polo estratégico para el mercado global
El corredor avícola entrerriano se consolida así como un polo estratégico y tecnológico de referencia, capaz de cumplir con las exigencias más estrictas del comercio internacional. La combinación de inversión productiva, control sanitario y desarrollo tecnológico posiciona a la región como un actor confiable en el mercado global.
A través de estas acciones, el SENASA reafirma su compromiso con la protección de la salud pública y el fortalecimiento de las economías regionales. En un escenario donde la calidad y la inocuidad son determinantes, los ovoproductos entrerrianos se proyectan como un motor clave del valor agregado y las exportaciones argentinas.
