Arruabarrena inició la depuración y Ander Herrera dejará Boca


La llegada de Rodolfo Arruabarrena al banco de suplentes de Boca ya comenzó a generar los primeros movimientos fuertes dentro del plantel profesional. Una de las decisiones más resonantes del flamante entrenador fue comunicar que Ander Herrera no será tenido en cuenta para lo que resta de la temporada, una determinación que derivará en la rescisión anticipada del contrato del futbolista español.

Aunque todavía le restaban seis meses de vínculo con la institución, las partes avanzan para cerrar su salida en buenos términos. La medida forma parte de un proceso de reestructuración impulsado por Arruabarrena, quien pretende trabajar con un grupo más reducido y competitivo, integrado por jugadores que puedan sostener una continuidad física y futbolística durante toda la temporada.

La noticia marca el final de una etapa que había despertado una enorme expectativa entre los hinchas xeneizes. La incorporación del exfutbolista de Athletic Bilbao, Manchester United y Paris Saint-Germain había sido celebrada como uno de los grandes golpes del mercado, pero las reiteradas lesiones musculares impidieron que pudiera consolidarse dentro del equipo.

Ander Herrera, Boca

Un proyecto que nunca logró despegar

Cuando Ander Herrera llegó a Boca, la ilusión era contar con un futbolista de experiencia internacional capaz de aportar jerarquía en la mitad de la cancha. Sin embargo, los problemas físicos se transformaron en una constante desde sus primeros meses en el club y condicionaron por completo su rendimiento.

A lo largo de un año y medio, Ander Herrera nunca pudo encontrar regularidad. Cada vez que lograba sumar algunos partidos consecutivos, una nueva lesión interrumpía su continuidad y obligaba al cuerpo técnico a replantear los esquemas.

La dirigencia incluso decidió renovar su contrato a comienzos de este año, apostando a que pudiera dejar atrás esos inconvenientes físicos. La expectativa era que una mejor planificación y una preparación específica permitieran reducir los riesgos musculares, pero la situación no mostró cambios significativos.

Boca, River, Ander Herrera, Superclásico

Los números de un paso frustrado por Boca

Más allá del prestigio que acompañó su llegada, los números reflejan las dificultades que atravesó el mediocampista durante su estadía en el club. Ander Herrera disputó apenas 29 de los 68 partidos que Boca jugó desde su incorporación, una cifra que evidencia el impacto que tuvieron las lesiones en su recorrido.

En total acumuló 1.174 minutos en cancha y convirtió un solo gol, recordado por haber sido frente a Barcelona en la Copa Libertadores. Sin embargo, la estadística más preocupante estuvo vinculada a su estado físico.

Durante su ciclo Ander Herrera sufrió seis desgarros musculares, una sucesión de problemas que le impidió alcanzar continuidad y que terminó condicionando cualquier posibilidad de consolidarse como titular. El promedio de apenas 40 minutos por encuentro disputado refleja la dificultad que tuvo para sostenerse dentro de la competencia oficial.

Boca, Tigre, Ander Herrera

La reestructuración recién comienza

La salida de Ander Herrera no será la única dentro de este proceso de renovación impulsado por Arruabarrena. El entrenador considera que el plantel necesita una reducción importante para elevar el nivel de competencia interna y optimizar la conformación del grupo, una idea que transmitió desde el inicio de las conversaciones con la dirigencia.

De hecho, Boca ya concretó la desvinculación de Nicolás Orsini y trabaja en otras salidas que podrían definirse en los próximos días. Entre los nombres que aparecen en la lista figuran Agustín Martegani, Lucas Janson y Juan Ramírez, además de otros futbolistas que tampoco ingresarían en los planes del nuevo entrenador.

La intención del cuerpo técnico es construir un plantel más corto, pero con mayores posibilidades de competir por un lugar. La premisa es contar con jugadores disponibles física y futbolísticamente para afrontar una temporada que tendrá múltiples exigencias, evitando repetir problemas que afectaron el rendimiento colectivo en los últimos años.

Mientras Boca avanza con su reestructuración, la salida de Ander Herrera simboliza el cierre de una apuesta que generó ilusión, pero que terminó quedando marcada por las lesiones. El español se marcha sin haber podido mostrar de manera sostenida el nivel que lo convirtió en una figura del fútbol europeo, dejando la sensación de una oportunidad que nunca llegó a concretarse plenamente en la Ribera.