Biocombustibles: el Senado busca consensos para una nueva ley y crece la presión
El debate por el futuro de los biocombustibles volvió a instalarse en el centro de la agenda legislativa. Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda del Senado retomaron esta semana el análisis de los proyectos que buscan modificar la actual Ley 27.640, en un escenario atravesado por intereses productivos, energéticos y ambientales que muestran diferencias importantes sobre el rumbo que debería adoptar el sector.
Con seis iniciativas en estudio y posiciones diversas entre empresas, especialistas, productores y entidades agroindustriales, el oficialismo apuesta a profundizar las reuniones para acercar posiciones y avanzar hacia un dictamen de consenso. La discusión adquiere especial relevancia debido al papel que los biocombustibles ocupan tanto en las economías regionales como en la estrategia energética nacional.
El oficialismo busca construir un acuerdo
El plenario fue encabezado por los senadores Flavio Fama, presidente de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, y Agustín Monteverde, titular de Presupuesto y Hacienda. Durante la jornada expusieron representantes de distintos sectores de la cadena de valor, quienes presentaron propuestas y observaciones sobre el marco regulatorio vigente.
Uno de los principales expositores fue Mauricio Alejandro Martín, director suplente de YPF y vicepresidente ejecutivo de Midstream y Downstream de la compañía. El directivo afirmó que la legislación que finalmente adopte el Congreso en torno a los biocombustibles será determinante para definir la política energética de los próximos años.
Desde la visión de la petrolera, el régimen actual presenta distorsiones que limitan el funcionamiento del mercado, por lo que consideró necesario avanzar hacia un esquema que favorezca la innovación tecnológica y la incorporación de nuevas alternativas energéticas.

Las observaciones de YPF
Durante su exposición, Martín defendió la participación de las refinerías en el desarrollo de biocombustibles avanzados y en procesos de coprocesamiento. Además, advirtió que un incremento del corte obligatorio de biodiésel por encima del 10% podría enfrentar limitaciones técnicas señaladas por las automotrices.
El ejecutivo también planteó que una mayor proporción de biodiésel podría impactar sobre los costos finales para los consumidores, al tiempo que requeriría inversiones adicionales para adaptar la infraestructura de expendio mediante surtidores con mezclas diferenciadas.
Cuestionamientos al régimen vigente
Otra de las exposiciones destacadas fue la de Claudio Molina, especialista en energías renovables, quien cuestionó varios aspectos de la normativa actual de biocombustibles. El experto sostuvo que la ley vigente se alejó del espíritu promocional que caracterizó al régimen original aprobado en 2006 y afirmó que existe un amplio consenso sobre la necesidad de introducir modificaciones.
Molina señaló que el marco regulatorio actual habría restringido la participación de determinados actores en el mercado y pidió avanzar en políticas de Estado que trasciendan los cambios de administración. Además, propuso revisar cuestiones vinculadas con la integración vertical de las empresas y la definición legal de los biocombustibles.

Entre las sugerencias planteadas, destacó la necesidad de incorporar mecanismos que eviten la concentración del mercado y permitan una participación más equilibrada de los distintos sectores. También respaldó iniciativas provinciales orientadas a fortalecer la producción de biodiésel, especialmente aquellas impulsadas desde Santa Fe.
La preocupación de las PyMES
Las pequeñas y medianas empresas del sector también hicieron escuchar su voz durante el debate. Tomás Lorda, vicepresidente de ENRESA, expresó preocupación por algunas de las propuestas que actualmente analiza el Senado.
Según el dirigente, varios de los proyectos podrían poner en riesgo la continuidad de numerosas PyMES productoras de biodiésel, que encontraron en el mercado interno una oportunidad de crecimiento durante los últimos años.
Como alternativa, propuso elevar el corte obligatorio al 12%, segmentar la competencia entre empresas de características similares y garantizar reglas estables que brinden previsibilidad a las inversiones.

Propuestas para elevar los cortes
Entre las posiciones favorables a una mayor utilización de biocombustibles se destacó la del presidente de la Bolsa de Cereales, Ricardo Marra. El dirigente consideró que la seguridad energética y la sustentabilidad ambiental deben avanzar de manera conjunta y propuso elevar inicialmente al 15% los cortes obligatorios de biodiésel y bioetanol.
La discusión continuará en las próximas semanas con nuevas exposiciones. Mientras el Senado intenta construir un texto de consenso, el debate refleja la complejidad de una actividad donde confluyen intereses industriales, productivos, energéticos y ambientales.
