Carne vacuna: la jugada de Trump puede complicar a la Argentina


El mercado estadounidense se convirtió en uno de los grandes motores de las exportaciones argentinas de carne vacuna durante 2026, pero una nueva decisión de Donald Trump podría modificar las condiciones de competencia. Estados Unidos ya representa el 17% de los embarques argentinos, aunque la apertura de una cuota extraordinaria libre de aranceles amenaza con reducir parte de la ventaja que el país consiguió durante este año.

Según el último informe de Rosgan, basado en datos del INDEC, Argentina exportó 403.100 toneladas de carne vacuna durante los primeros siete meses de 2026, un 6,7% más que en igual período de 2025. Dentro de ese volumen, Estados Unidos compró 67.118 toneladas, frente a las apenas 22.188 toneladas del año pasado. El salto fue del 202%, lo que permitió al mercado norteamericano consolidarse como segundo destino, detrás de China.

Argentina aprovechó una ventana excepcional

El crecimiento hacia Estados Unidos está vinculado tanto con la necesidad de abastecimiento del mercado norteamericano como con la mejora de las condiciones de acceso para la carne vacuna argentina. Actualmente, el país dispone de una cuota anual de 100.000 toneladas con arancel preferencial: 20.000 toneladas correspondientes al acuerdo comercial y otras 80.000 habilitadas excepcionalmente para 2026 por la administración Trump.

Los datos de la Ventanilla Única de Comercio Exterior muestran que hasta el 31 de julio Argentina había certificado 61.050 toneladas, equivalentes al 61% del cupo total. De ese volumen, 14.500 toneladas correspondían a la cuota permanente, mientras que 46.550 toneladas se imputaban al cupo adicional de 80.000 toneladas.

Terneros
Foto: Informe Rosgan

La utilización de este último contingente también avanza rápidamente. Como los 80.000 kilos de carne vacuna fueron habilitados en tramos trimestrales de 20.000 toneladas, los datos permiten estimar que los dos primeros tramos ya fueron utilizados por completo, mientras que el tercero alcanzó casi un tercio. De esta manera, quedarían unas 13.450 toneladas para ejecutar durante agosto y septiembre.

Una cuota de 300.000 toneladas cambia el escenario

El problema para Argentina aparece con el nuevo anuncio de Trump. Estados Unidos habilitaría durante 90 días hasta 300.000 toneladas de carne vacuna destinada a molienda y sin aranceles, con el objetivo de incrementar rápidamente la oferta interna y contener el precio de la carne picada.

La medida puede diluir la ventaja que Argentina había obtenido durante 2026. Hasta ahora, el país competía desde una posición relativamente favorable gracias a sus cupos preferenciales. Una apertura extraordinaria permitiría el ingreso de grandes volúmenes de otros proveedores y elevaría la competencia precisamente en el segmento de carne para industria, donde se concentra buena parte del cupo adicional argentino.

Carne Vacuna, cuota, Estados Unidos
Foto: Informe Rosgan

Brasil aparece como el gran competidor

La decisión estadounidense adquiere una dimensión especial por la situación de Brasil. El gigante sudamericano enfrenta dificultades para colocar su carne vacuna en algunos de sus principales mercados y Estados Unidos aparece como una alternativa especialmente atractiva.

Brasil prácticamente agotó su cupo de 1,106 millones de toneladas para ingresar a China bajo el régimen de salvaguardia. Para el volumen que exceda ese límite, el arancel trepa a aproximadamente 76,5%. Al mismo tiempo, el acceso brasileño a la Unión Europea también enfrenta cuestionamientos vinculados con los controles sobre el uso de antimicrobianos en la ganadería.

En ese contexto, una ventana estadounidense de tres meses sin aranceles podría permitirle a Brasil redirigir rápidamente parte de su oferta exportable. La capacidad productiva y exportadora brasileña representa un factor que Argentina deberá seguir de cerca.

Carne vacuna

La oportunidad puede convertirse en un riesgo

La situación plantea una paradoja para la Argentina. Por un lado, el país logró multiplicar sus ventas de carne vacuna a Estados Unidos y busca consolidar ese mercado, mientras mantiene una posición importante en China. Por otro, una apertura generalizada puede reducir el diferencial arancelario que permitió acelerar los embarques.

El impacto podría ser mayor sobre la carne vacuna de menor valor destinada a molienda, justamente el segmento donde se utiliza buena parte del cupo extraordinario argentino. La competencia adicional podría presionar sobre los precios y dificultar la renovación de las condiciones preferenciales.

Para Argentina, el desafío será aprovechar la ventana que todavía permanece abierta y, simultáneamente, negociar la continuidad de sus condiciones de acceso. La oportunidad estadounidense sigue siendo enorme, pero la nueva jugada de Trump puede convertir una ventaja comercial en un terreno mucho más competitivo.