El maíz toma la delantera en las ventas y la soja pierde ritmo en la campaña 2025/26


La comercialización de los principales cultivos argentinos transita caminos diferentes durante el ciclo comercial 2025/26. Mientras el maíz muestra un ritmo de negocios sostenido y superior al de la campaña pasada, la soja evidencia una desaceleración tanto en las ventas como en la fijación de precios. Así lo refleja un informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), que analiza la evolución de ambos mercados y los factores que explican este comportamiento.

El estudio señala que los productores continúan privilegiando la venta de maíz por encima de la soja, una tendencia habitual en Argentina que este año se ve reforzada por un escenario de precios favorable para el cereal y por las expectativas que genera la oleaginosa como reserva de valor frente a posibles cambios en la política de derechos de exportación.

La soja vende menos y demora la fijación de precios

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Agricultura de la Nación, al 24 de junio se habían comercializado 20,4 millones de toneladas de soja, volumen que representa el 40% de la producción estimada para la campaña 2025/26, calculada en 51,5 millones de toneladas por la Bolsa de Comercio de Rosario.

Ese porcentaje se ubica ocho puntos por debajo del registrado en igual momento del ciclo anterior y seis puntos inferior al promedio de las últimas cinco campañas, lo que confirma un menor dinamismo en la comercialización de la oleaginosa.

Soja, Ventas
Foto: Informe BCCBA

La diferencia también aparece al analizar las fijaciones de precio. Solo 12,6 millones de toneladas ya tienen un valor definido, equivalente al 62% del total vendido. En la campaña anterior ese indicador alcanzaba el 76%, mientras que, sobre el total de la producción, apenas el 24% de la cosecha actual cuenta con precio fijado, frente al 37% observado un año atrás.

En el frente externo, el informe muestra que las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) suman 9,3 millones de toneladas entre poroto, aceite y subproductos. El volumen resulta considerablemente inferior al registrado en el mismo período de 2025, aunque la comparación está influenciada por el fuerte adelantamiento de operaciones que provocó entonces la rebaja temporal de los derechos de exportación.

El maíz mantiene un fuerte ritmo comercial

El panorama es diferente para el cereal. La producción de maíz alcanzaría un récord histórico de 68 millones de toneladas, según las estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, consolidando una de las mejores campañas de los últimos años.

Hasta fines de junio, las ventas acumulaban 29,9 millones de toneladas, cifra que podría elevarse a 30,9 millones al considerar las compras de la industria. De esta manera, ya se comercializó cerca del 46% de la producción nacional de maíz, superando el ritmo del ciclo previo aunque todavía por debajo del promedio de las últimas cinco campañas.

Maíz, Ventas
Foto: Informe BCCBA

La fijación de precios también muestra un comportamiento sólido. Alrededor de 23,3 millones de toneladas de maíz ya cuentan con precio definido, lo que representa el 75% del volumen comercializado, un porcentaje prácticamente igual al registrado durante la campaña anterior.

En el mercado internacional, las DJVE alcanzan 18,8 millones de toneladas, superando los registros del ciclo previo. Aun así, el informe considera que los exportadores tampoco necesitarían intensificar significativamente sus compras en el mercado interno debido al importante volumen ya adquirido.

Los precios explican gran parte de la estrategia comercial

Para la Bolsa de Cereales de Córdoba, el comportamiento de los productores responde en buena medida a las señales que ofrecen los mercados. A pesar de la cosecha récord, el maíz mantiene una notable firmeza en los precios locales, con valores similares a los negociados en Chicago, una situación destacada considerando que en Estados Unidos no existen derechos de exportación.

Maíz, Precios
Foto: Informe BCCBA

En cambio, la soja atravesó un período de elevada volatilidad durante 2025, impulsado por distintos factores económicos. Uno de los más relevantes fue el anuncio de una eliminación temporal de los derechos de exportación, que aunque tuvo una vigencia muy breve provocó un fuerte incremento de las cotizaciones en dólares antes del ingreso de la nueva cosecha.

Desde finales de abril, la oleaginosa comenzó a recuperar terreno y mejoró nuevamente su relación de precios respecto del maíz, acercándose a los promedios observados en los últimos cuatro años.