La avicultura pidió apoyo político para reabrir China y reclamó una reforma impositiva
La cadena avícola argentina aprovechó la celebración del Día Nacional de la Avicultura para poner sobre la mesa los principales desafíos que enfrenta el sector. En un contexto de recuperación tras los brotes de influenza aviar y con perspectivas de crecimiento, las empresas reclamaron al Gobierno un mayor respaldo político para reabrir plenamente el mercado chino y avanzar con una reducción de la carga impositiva, dos medidas que consideran clave para mejorar la competitividad y consolidar el desarrollo exportador.
El planteo fue realizado por el presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), Franco Santángelo, durante un acto celebrado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en el marco del 60° aniversario de la entidad. El dirigente sostuvo que el futuro de la avicultura dependerá cada vez más de la inserción internacional y pidió acelerar decisiones que permitan aprovechar el potencial productivo de una actividad que hoy abastece ampliamente al mercado interno.
China, un mercado estratégico que aún espera definiciones
Uno de los principales reclamos del sector fue la reapertura plena del mercado chino, considerado un destino estratégico para la carne aviar argentina y para otras cadenas agroindustriales. Santángelo afirmó que, pese a los avances sanitarios logrados en los últimos meses por la avicultura, todavía persisten obstáculos de carácter político que impiden normalizar completamente el comercio con ese país.
El titular de CEPA recordó que la producción volvió a enfrentar dos episodios de influenza aviar durante el último año, aunque destacó el trabajo coordinado con el Senasa, que permitió recuperar rápidamente el estatus sanitario. Además, señaló que más de 70 mercados internacionales ya reconocen el sistema argentino de zonificación sanitaria, lo que demuestra la confianza en los controles implementados por el país.

En ese contexto, insistió en que el respaldo del Poder Ejecutivo resulta fundamental para destrabar las negociaciones con China, un mercado que calificó como clave para ampliar las exportaciones y sostener el crecimiento futuro de la avicultura.
Un sector con fuerte impacto económico y capacidad de expansión
Durante su exposición, Santángelo puso en valor el peso económico de la cadena avícola, que genera alrededor de 115.000 puestos de trabajo directos e indirectos y consume anualmente cinco millones de toneladas de maíz y 2,1 millones de toneladas del complejo soja, consolidándose como uno de los principales transformadores de granos del país.
Además, destacó el efecto multiplicador de la avicultura sobre otras actividades industriales, como la metalúrgica, la construcción, la fabricación de maquinaria, la industria farmacéutica y la petroquímica. En materia de consumo interno, aseguró que la demanda continúa firme, con proyecciones que ubican el consumo de carne de pollo por encima de los 50 kilos por habitante al año y alrededor de 430 huevos por persona.

Infraestructura e impuestos, dos desafíos para crecer
Para sostener una expansión estimada del 2% anual, Santángelo sostuvo que la avicultura necesita incorporar alrededor de 200 galpones de última generación por año, tanto para construir nuevas granjas como para modernizar las ya existentes.
No obstante, advirtió que ese proceso requiere inversiones en infraestructura, especialmente en redes eléctricas, caminos rurales y servicios que permitan acompañar el crecimiento productivo. En ese sentido, pidió el compromiso de los gobiernos nacional y provinciales, además del sistema financiero, para facilitar las inversiones necesarias.
Otro de los ejes centrales del discurso fue la elevada presión tributaria. Aunque reconoció algunas medidas oficiales destinadas a reducir impuestos distorsivos, afirmó que aún persisten cargas nacionales, provinciales y municipales que afectan la competitividad de toda la cadena.

Exportaciones, el motor del crecimiento futuro
Santángelo sostuvo que el mercado interno ya alcanzó un elevado nivel de abastecimiento, por lo que consideró que el crecimiento de la avicultura dependerá necesariamente de una mayor inserción internacional. En ese sentido, expresó el respaldo de CEPA a acuerdos comerciales como el firmado entre el Mercosur y la Unión Europea y al entendimiento con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA).
El dirigente recordó que Argentina cuenta con más de 100 mercados habilitados y durante 2025 exportó a más de 70 destinos, por lo que afirmó que profundizar esa presencia internacional constituye el principal desafío de la actividad. “La exportación es un camino sin retorno”, aseguró.
