Trigo: menor oferta global y el conflicto del Mar Negro presionan al mercado


El mercado mundial del trigo atraviesa una campaña marcada por una menor producción respecto del récord anterior y una creciente atención sobre los factores climáticos y geopolíticos. Así lo señala el Informe de Mercados Agrícolas N° 112 de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), correspondiente a agosto de 2026, que analiza las perspectivas del cereal en los principales países productores y la evolución de los precios.

Según las últimas proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial de trigo alcanzaría 819 millones de toneladas en la campaña 2026/27, un volumen que representa una caída del 3% frente al récord registrado durante el ciclo 2025/26.

El consumo mundial de trigo fue estimado en 826,3 millones de toneladas, mientras que los stocks finales alcanzarían 273,3 millones. De esta manera, la relación stock/consumo se ubicaría en 33,1%, levemente por encima del promedio histórico. En el comercio internacional, las exportaciones fueron recortadas respecto de julio hasta 212,7 millones de toneladas, mientras que las importaciones subirían levemente a 208,3 millones.

Trigo, stock mundial
Foto: Informe BCCBA

Estados Unidos y Europa concentran las alertas

El panorama productivo presenta condiciones favorables en buena parte de las principales regiones trigueras del mundo. Sin embargo, la sequía y las temperaturas elevadas generan focos de preocupación en Estados Unidos y la Unión Europea, dos actores relevantes para la oferta internacional.

En Estados Unidos, el USDA proyecta una producción de apenas 41,7 millones de toneladas, lo que sería el menor volumen registrado. La cosecha del trigo de invierno se encontraba prácticamente terminada al 28 de julio, con el 96% del área recolectada, mientras que la implantación y evolución del trigo de primavera mostraban un avance del 41%, ocho puntos porcentuales por encima del mismo momento del año pasado.

El desarrollo climático del trigo de primavera fue más favorable que el registrado para los cultivos de invierno, aunque el volumen final estadounidense igualmente se mantiene dentro de una tendencia general de menor producción. En Europa, el USDA recortó en 2 millones de toneladas su estimación, hasta 134 millones, cifra que implica una caída del 8% respecto de la campaña anterior.

Trigo, Brasil
Foto: Informe BCCBA

Brasil reduce superficie y necesitará más importaciones

En el hemisferio sur, las labores de implantación de trigo avanzan hacia su finalización. Brasil presenta un importante ritmo de siembra: según la CONAB, ya se implantó el 94,7% del área prevista, porcentaje que supera en 5,5 puntos porcentuales el promedio de los últimos cinco años.

Sin embargo, la superficie brasileña se reduciría con fuerza. La estimación apunta a 1,9 millones de hectáreas, un 20,4% menos que durante el ciclo anterior. Como consecuencia, la producción esperada sería de 5,8 millones de toneladas, con una caída interanual del 26%.

La menor oferta interna tendría impacto sobre el comercio. Las importaciones brasileñas alcanzarían 7,1 millones de toneladas, uno de los niveles más elevados de las últimas campañas. El incremento refleja la necesidad de complementar la producción local para abastecer la demanda del país.

Trigo, Argentina
Foto: Informe BCCBA

Argentina: menos superficie y una cosecha inferior al récord

En Argentina, la campaña 2026/27 también parte de una perspectiva de menor producción respecto del ciclo récord anterior. La SAGyP estima una superficie sembrada de 6,6 millones de hectáreas, lo que representa una reducción del 5% frente a la campaña 2025/26.

Las primeras proyecciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anticipan una cosecha de 21,3 millones de toneladas, unos 6,5 millones por debajo del récord alcanzado en el ciclo anterior. El resultado final dependerá de la evolución de los cultivos durante los próximos meses y de las condiciones climáticas que acompañen el desarrollo de la campaña.

Este escenario de menor oferta argentina se produce mientras el mercado internacional incorpora distintos factores de incertidumbre. La evolución de los cultivos en Estados Unidos y Europa será determinante, pero también lo será la situación geopolítica en el Mar Negro.