Trigo en Santiago del Estero: el clima define una campaña clave


La campaña de cultivos invernales en Santiago del Estero entró en una etapa decisiva. Según el Informe N° 854 de la Bolsa de Cereales de Córdoba, la siembra ya finalizó y el trigo comenzó a transitar su período crítico, con una superficie estimada en 320.000 hectáreas. El escenario productivo es, en general, favorable, aunque las diferencias en la disponibilidad de agua y los contrastes térmicos generan alertas puntuales.

El reporte, elaborado a partir de relevamientos de técnicos zonales, destaca que los cultivos mantienen una buena condición general y que no se observaron síntomas generalizados de estrés. Sin embargo, las últimas precipitaciones modificaron el panorama en distintos sectores y dejaron en evidencia una marcada heterogeneidad hídrica dentro de la provincia.

El trigo entra en una etapa determinante

A comienzos de agosto, el trigo comenzó a transitar su período crítico, una instancia en la que la disponibilidad de recursos resulta especialmente importante para definir el potencial productivo. Del total implantado, se estima que cerca del 5% tendrá destino de cobertura, mientras que en ambientes con limitantes también se incorporaron alternativas como la cebada negra.

En Bandera, los técnicos destacaron precisamente el uso de esta especie en ambientes salinos, con el objetivo de mantener el suelo cubierto y contribuir al manejo de una problemática que condiciona la productividad del trigo. En términos generales, los referentes calificaron la campaña como favorable, aunque con diferencias entre lotes y regiones.

Trigo, Santiago del Estero
Foto: Informe BCCBA

Los principales inconvenientes estuvieron relacionados con el agua y las temperaturas. En Bandera y Colonia Alpina, los excesos hídricos podrían afectar algunos lotes ubicados en sectores bajos, debido a la menor aireación del suelo y al impacto sobre las raíces y la absorción de nutrientes. Al mismo tiempo, se registraron episodios de estrés por bajas temperaturas en varias localidades.

Contrastes climáticos y una mejora para el garbanzo

La variabilidad térmica también se hizo evidente durante las últimas semanas. En Pueblo Pablo Torelo, El Colorado, Tinajerayoj, Bandera, Quimilí y Sachayoj se informaron situaciones asociadas a bajas temperaturas, mientras que Bandera, Quimilí y Sachayoj también registraron efectos vinculados con altas temperaturas. En Sachayoj, además, la falta de agua que se había observado días atrás fue parcialmente atenuada por las lluvias recientes.

El panorama fue algo más alentador para el garbanzo. Sobre una superficie proyectada de 14.000 hectáreas, disminuyó la proporción de lotes clasificados como regulares o malos respecto de julio. La mayor parte de los lotes presentó cuatro o más hojas multifoliadas desplegadas, una señal de evolución favorable del cultivo.

Trigo, Santiago del Estero
Foto: Informe BCCBA

En trigo, en cambio, hubo un leve incremento de lotes en condiciones regulares o malas, principalmente por los anegamientos registrados en sectores bajos. Aun así, el balance general de los cultivos invernales continúa siendo positivo y permite encarar la etapa crítica del trigo con expectativas favorables.

Alertas sanitarias puntuales

El estado sanitario tampoco presenta, por ahora, un escenario generalizado de preocupación. En varias zonas no se detectaron plagas ni enfermedades, aunque los técnicos identificaron algunos focos aislados que requieren seguimiento.

En trigo aparecieron casos de baja incidencia de pulgones y orugas defoliadoras, entre ellas el cogollero (Spodoptera frugiperda). También se detectaron focos puntuales de roya amarilla (Puccinia striiformis) en Bandera, El Palomar y Quimilí. En garbanzo, en tanto, se observaron daños aislados asociados al complejo de hongos del suelo, principalmente rizoctonia (Rhizoctonia spp.) en Quimilí.

Clima
Foto: Informe BCCBA

El agua queda en el centro de la campaña

El contexto climático explica buena parte de las diferencias observadas. De acuerdo con datos del satélite GPM citados por la Bolsa de Cereales de Córdoba, las lluvias de julio tuvieron una distribución muy heterogénea.

Los mapas de disponibilidad hídrica elaborados por el SMN, INTA y FAUBA mostraron reservas muy bajas o prácticamente nulas en la capa arable de buena parte del oeste y centro provincial. El panorama mejora hacia el este y sudeste, donde también se observan mejores reservas en profundidad.

Para agosto-septiembre-octubre, el SMN prevé precipitaciones dentro de los valores normales, aunque anticipa temperaturas superiores a las habituales en toda la provincia. Así, con la siembra terminada y el trigo entrando en su etapa más sensible, el clima volverá a ser uno de los factores centrales para definir el resultado de una campaña que, por ahora, mantiene un balance favorable.