Más de 800 socios respaldaron a Nicolás Pino para continuar al frente de la Sociedad Rural
A pocos meses de la renovación de autoridades de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino recibió el respaldo de más de 800 socios y representantes de sociedades comerciales vinculadas al sector agropecuario para presentarse a un nuevo mandato al frente de la entidad. El apoyo se conoció en la antesala de las elecciones previstas para septiembre y fue interpretado por sus impulsores como una señal de fortaleza interna y alcance federal.
Los respaldos llegaron desde distintas regiones del país y abarcan productores de diversas actividades vinculadas a las economías regionales. Desde el sector que impulsa la continuidad de Pino sostuvieron que la actual conducción logró consolidar una representación más amplia dentro de la entidad y acercar la Rural a problemáticas productivas de diferentes zonas del país.
Entre los argumentos planteados por quienes promueven la candidatura, aparece especialmente la valoración de la gestión institucional y económica realizada en los últimos años. Los socios destacaron el saneamiento financiero de la entidad y la capacidad de diálogo con distintos sectores políticos y productivos, en un contexto marcado por fuertes tensiones para el agro argentino.

Una gestión enfocada en el diálogo y los consensos
Los productores que respaldan a Pino remarcaron que la actual conducción mantuvo una estrategia gremial basada en el consenso y el diálogo institucional. Según expresaron, la Rural logró sostener una relación fluida con organismos técnicos, cadenas productivas y distintos actores del Estado sin resignar los reclamos históricos del sector.
“Confiamos en la honestidad y capacidad de trabajo de Nicolás Pino”, señalaron desde uno de los espacios que apoyan su continuidad. En esa línea, remarcaron que durante esta etapa la entidad acompañó las demandas de los productores y llevó sus inquietudes a los ámbitos de decisión política. La búsqueda de acuerdos sin confrontaciones permanentes aparece como uno de los principales rasgos que destacan sus seguidores.
Otro de los conceptos que se repitió entre quienes impulsan la candidatura fue la necesidad de sostener una conducción “con voz firme pero no a los gritos”. Con esa definición buscaron diferenciar el perfil de gestión actual y marcar el estilo institucional que consideran necesario para el futuro de la SRA.

Retenciones, protagonismo político y desafíos pendientes
Dentro de los sectores que apoyan a Pino también hubo referencias directas al vínculo de la entidad con la agenda agropecuaria nacional. Los productores destacaron que la Rural recuperó protagonismo en espacios de decisión y señalaron como uno de los principales avances la reducción de retenciones aplicada durante la actual gestión gubernamental.
“Confiamos en que con Pino las retenciones lleguen a cero”, afirmaron algunos de los socios que respaldan su continuidad. La eliminación de los derechos de exportación sigue siendo uno de los reclamos históricos más fuertes de la entidad, especialmente en sectores ganaderos y agrícolas que buscan mejorar competitividad y rentabilidad.
Sin embargo, quienes acompañan la candidatura reconocen que todavía existen numerosos desafíos pendientes. Entre ellos aparecen la agenda internacional, las condiciones macroeconómicas y la necesidad de fortalecer la representación gremial en un escenario cada vez más complejo para el agro argentino.

Una elección atravesada por la disputa interna
La elección de autoridades de la Sociedad Rural Argentina se realizará en septiembre y definirá quién conducirá la entidad durante los próximos dos años. Uno de los cambios destacados por la actual conducción es la implementación del voto electrónico, una herramienta que, según indicaron, apunta a modernizar y ampliar la participación de los socios.
En ese contexto, comenzaron a intensificarse también las diferencias internas dentro de la entidad. Desde el espacio que impulsa la continuidad de Pino cuestionaron a otros sectores opositores y consideraron que existen propuestas “vacías” y sin respaldo suficiente dentro de la estructura ruralista.
Más allá de las disputas políticas, la elección aparece atravesada por una discusión más profunda sobre el perfil institucional que debería adoptar la Sociedad Rural en los próximos años. Mientras algunos sectores priorizan una conducción dialoguista y enfocada en la construcción de consensos, otros reclaman posiciones más confrontativas frente al poder político.
