España dio una exhibición ante Francia y está en la final del Mundial
España volvió a confirmar que es el equipo que mejor fútbol ha mostrado en el Mundial 2026. Con una actuación colectiva brillante, superó con autoridad a Francia y selló su clasificación a la final, donde buscará conquistar la segunda Copa del Mundo de su historia, después de la obtenida en Sudáfrica 2010.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente dominó el encuentro de principio a fin y dejó sin respuestas al equipo de Didier Deschamps. Ni siquiera Kylian Mbappé logró cambiar el rumbo de un partido en el que Francia fue ampliamente superada, repitiendo un escenario que ya se había visto en la última Eurocopa y en los Juegos Olímpicos de París, donde también se impuso la selección española.
Un dominio absoluto desde el primer minuto
Desde el comienzo, España asumió el control de la pelota y del ritmo del partido. La posesión nunca fue un fin en sí mismo, sino la herramienta para desgastar a Francia y encontrar los espacios, gracias a una presión organizada y una circulación rápida que impidió cualquier reacción del rival.
Cada pieza del equipo cumplió un rol determinante. Mikel Oyarzabal encabezó la presión ofensiva, mientras que el mediocampo sostuvo la intensidad durante todo el encuentro. La selección española mostró una coordinación colectiva que convirtió a Francia en un espectador durante largos pasajes del partido, incapaz de recuperar la pelota o generar peligro.

Rodri volvió a ofrecer una actuación sobresaliente. El mediocampista controló los tiempos del juego y manejó cada ataque con una serenidad admirable, mientras que Dani Olmo rompió líneas constantemente para desacomodar a la defensa francesa con sus movimientos entre los centrales y los volantes.
Un equipo completo y con variantes
La superioridad de España también se construyó desde las bandas. Marc Cucurella y Pedro Porro fueron una amenaza permanente, proyectándose con decisión y generando amplitud para abrir la defensa francesa. Precisamente una gran intervención del lateral del Tottenham resultó clave en la elaboración del segundo gol.
El funcionamiento defensivo tampoco dejó dudas. Cuando Francia encontró algún espacio, apareció la solidez de los centrales y la seguridad de Unai Simón, que respondió con firmeza en las pocas ocasiones en las que fue exigido. España mostró equilibrio tanto para atacar como para defender.
Otro de los puntos fuertes volvió a ser la conducción de Luis de la Fuente. El entrenador acertó en cada decisión táctica y volvió a demostrar una notable lectura del partido, administrando el esfuerzo físico de sus jugadores y encontrando respuestas desde el banco cuando fue necesario.
A la final del Mundial
Con esta victoria, España se ilusiona con escribir una nueva página dorada en su historia. Solo una final la separa de conquistar su segunda Copa del Mundo y confirmar el enorme proceso encabezado por Luis de la Fuente, quien logró construir un equipo sólido, equilibrado y con una identidad de juego muy definida.
El entrenador acertó en cada una de sus decisiones durante todo el torneo. La confianza depositada en futbolistas como Unai Simón, el crecimiento de Lamine Yamal y las variantes que aportaron Pedro Porro, Álex Baena, Fabián Ruiz y el resto del plantel fortalecieron un proyecto que hoy luce consolidado.

La imagen final del partido fue el reflejo perfecto de la diferencia entre ambos seleccionados. Mientras España celebraba otra demostración de fútbol colectivo, Mbappé y Francia exhibían gestos de frustración e impotencia, incapaces de encontrar respuestas ante un rival que los superó en todas las facetas del juego.
Ahora, España afrontará la gran final con la ilusión intacta. Si mantiene el nivel mostrado ante Francia, estará cerca de volver a hacer historia y levantar la segunda estrella de su historia, aunque del otro lado estarán o la Argentina o Inglaterra.
