La peste porcina africana vuelve a expandirse y enciende las alarmas mundiales


La peste porcina africana (PPA) volvió a demostrar que continúa siendo una de las mayores amenazas para la producción mundial de carne de cerdo. La aparición de nuevos focos en Alemania, Serbia y República Dominicana reavivó las preocupaciones sanitarias y obligó a implementar sacrificios masivos de animales para contener la enfermedad, una estrategia que, aunque efectiva para limitar la propagación del virus, genera fuertes pérdidas económicas para los productores.

El regreso del virus a distintos continentes confirma que la enfermedad sigue lejos de ser erradicada, especialmente por su circulación entre poblaciones de jabalíes silvestres, considerados uno de los principales reservorios naturales. Si bien la peste porcina africana no representa ningún riesgo para la salud humana, su elevada mortalidad entre los cerdos y las severas restricciones comerciales que provoca la convierten en uno de los mayores desafíos para la cadena porcina mundial.

Alemania rompe más de un año sin casos positivos

Uno de los hechos más relevantes ocurrió en Alemania, donde las autoridades sanitarias confirmaron un nuevo caso de peste porcina africana en un jabalí hallado en el distrito de Uckermark, en el estado de Brandeburgo, muy cerca de la frontera con Polonia.

El episodio marcó el primer brote registrado en el país en más de un año, ya que el último caso confirmado en esa región databa de mayo de 2025. Además, los servicios veterinarios investigan un segundo caso sospechoso mientras refuerzan las medidas de vigilancia.

Las primeras investigaciones indican que el contagio podría estar relacionado con el desplazamiento de jabalíes provenientes de zonas de Polonia donde la enfermedad continúa circulando, una situación que vuelve a poner de manifiesto las dificultades para controlar el virus cuando existen poblaciones silvestres infectadas.

Peste Porcina africana, Europa

Sacrificios masivos para contener la enfermedad

La situación también se agravó en Serbia, donde las autoridades iniciaron el sacrificio sanitario de 11.000 cerdos en un establecimiento ubicado en Hrtkovci, al oeste del país.

La eliminación de los animales demandará varios días y forma parte del protocolo internacional recomendado para evitar la propagación de la peste porcina africana. Sin embargo, este establecimiento no constituye un caso aislado, ya que Serbia enfrenta varios focos activos distribuidos en distintas regiones.

Durante los últimos dos meses también fueron sacrificados miles de cerdos en la región de Macva, cercana a las fronteras con Bosnia y Herzegovina y Croacia, en un intento por impedir que el virus continúe expandiéndose hacia nuevas áreas productivas.

Mientras tanto, en República Dominicana las autoridades intensificaron el Plan Nacional de Bioseguridad Porcina en la provincia de Puerto Plata, donde fueron eliminados cientos de animales que presentaban síntomas compatibles con la enfermedad.

brucelosis, ganadería, Encefalitis Japonesa, CERDOS,Cerdos, lino, producción, Cerdos, lino, producción, industria, porcina, exportaciones, Triquinosis, cerdo, Córdoba, lechones, fiebre porcina, CONICET, triquinosis

Bioseguridad y compensaciones para los productores

Además del control sanitario, República Dominicana puso en marcha un sistema de compensaciones económicas destinado a amortiguar las pérdidas de los establecimientos afectados por la peste porcina africana.

El programa contempla indemnizaciones diferenciadas según la categoría de los animales sacrificados, con pagos que van desde 46 a 62 euros por lechón, entre 154 y 308 euros por cerdo adulto y hasta 615 euros por cada cerda reproductora eliminada.

Este tipo de mecanismos busca incentivar la rápida notificación de los casos sospechosos y evitar que los productores oculten la presencia de la enfermedad por temor a las pérdidas económicas, una situación que podría favorecer una mayor propagación del virus.

fiebre aftosa, Sector porcino,, Mercado porcino, Argentina, china, porcinos

Una enfermedad que sigue desafiando a la producción mundial

La reaparición simultánea de focos en Europa y el Caribe confirma que la peste porcina africana continúa siendo un problema sanitario de alcance global, especialmente por la dificultad para eliminar el virus de las poblaciones de jabalíes silvestres.

Frente a este escenario, la vigilancia epidemiológica, el estricto control del movimiento de animales y la aplicación de protocolos de bioseguridad siguen siendo las principales herramientas para proteger a la producción porcina. La detección temprana de los brotes de peste porcina africana permite actuar con rapidez y reducir el impacto económico, aunque el costo de las medidas suele ser elevado.