El girasol acelera y le gana al promedio histórico, mientras el exceso de agua complica al trigo y al maíz


La campaña agrícola comienza a mostrar escenarios muy diferentes según la región y el cultivo. Mientras el girasol registra un ritmo de siembra muy superior al promedio histórico en el NEA, el trigo y la cebada siguen condicionados por los excesos hídricos en el centro y sur del país, en tanto que la cosecha de maíz continúa demorada por la elevada humedad ambiental. Así lo reflejó el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

El informe destaca que la consolidación del fenómeno de El Niño está modificando las decisiones de los productores, especialmente en las zonas donde se prevén lluvias superiores a lo normal. Este escenario ya provocó ajustes en la intención de siembra de girasol en Santa Fe y genera incertidumbre en el sur del área agrícola, donde el exceso de agua podría afectar el desarrollo de la campaña gruesa.

El girasol toma impulso en el norte

La siembra de girasol avanzó 5,4 puntos porcentuales durante la última semana y ya cubre el 9,8% de las 3 millones de hectáreas proyectadas para la campaña. Según la Bolsa de Cereales, el progreso se concentra exclusivamente en el norte del país, con el NEA como principal protagonista.

El dato más destacado del informe es que el avance de las labores en esa región supera en más de 31 puntos porcentuales tanto al promedio histórico como al registrado durante el último quinquenio, un comportamiento que refleja el buen ritmo de implantación de girasol favorecido por las condiciones locales.

Girasol
Foto: Informe Bolsa de Cereales

En contraste, el panorama cambia por completo en el centro y sur del área agrícola. La entidad confirmó una reducción del área prevista para el Centro-Norte de Santa Fe debido a la consolidación de El Niño, mientras que en las provincias del sur crece la incertidumbre por los excesos hídricos que podrían dificultar la siembra de girasol durante las próximas semanas.

El trigo enfrenta demoras por el exceso de humedad

A la par de girasol, la campaña triguera continúa avanzando, aunque a un ritmo mucho más lento que el esperado. El informe señala que la siembra progresó apenas 0,5 puntos porcentuales desde el relevamiento anterior y ya alcanza el 99% de las 6,5 millones de hectáreas proyectadas.

La Bolsa advirtió que las abundantes lluvias mantienen comprometida la implantación de los ciclos cortos, ya que la falta de piso impide el ingreso de la maquinaria en numerosas zonas productivas.

Trigo
Foto: Informe Bolsa de Cereales

No obstante, la condición de los lotes implantados continúa siendo muy favorable. El 99,6% del trigo emergido presenta un estado entre Normal y Excelente y el 81,5% se desarrolla bajo condiciones hídricas Adecuadas u Óptimas. Además, el 44,2% del cultivo ya transita desde la etapa de macollaje en adelante, especialmente en el norte del área agrícola, donde el 97% de los lotes mantiene una condición Normal a Excelente.

La cebada también siente el impacto de las lluvias

La siembra de cebada alcanzó el 94,7% del área prevista, luego de avanzar 8,3 puntos porcentuales en las últimas dos semanas. Sin embargo, las labores todavía muestran una demora interanual de 5,3 puntos, principalmente por la falta de piso en los núcleos cebaderos del sur bonaerense.

A pesar de ese retraso, el estado del cultivo es alentador. Siete de cada diez hectáreas implantadas presentan una condición entre Buena y Excelente y el 92% del área se desarrolla con una oferta hídrica entre Adecuada y Óptima.

Maíz
Foto: Informe Bolsa de Cereales

El maíz mantiene buenos rindes, pero la cosecha sigue retrasada

Además del girasol, el trigo y la cebada, la cosecha de maíz con destino a grano comercial alcanzó el 73,7% del área apta, aunque el avance continúa condicionado por la elevada humedad ambiente, que demora el secado natural de los granos y limita el ingreso de las cosechadoras en distintas regiones.

Como consecuencia, las labores presentan una demora de 11,5 puntos porcentuales respecto del promedio de las últimas diez campañas y de 15,6 puntos frente al ciclo anterior, uno de los mayores retrasos registrados en los últimos años.

Pese a estas dificultades, los rendimientos continúan en línea con las expectativas, con un promedio nacional de 79,1 quintales por hectárea. En función de esos resultados, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantuvo sin cambios su proyección de producción en 64 millones de toneladas.