Maíz: stocks ajustados y clima en EE.UU. sostienen al mercado
El mercado mundial del maíz atraviesa un escenario que combina una producción elevada con existencias cada vez más ajustadas, una situación que podría darle respaldo a las cotizaciones durante los próximos meses. Así lo señala el último Informe de Mercados Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), correspondiente a agosto de 2026, que analiza la evolución de la oferta, la demanda y los precios del cereal a nivel internacional y local.
Según las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la producción mundial de maíz para la campaña 2026/27 alcanzaría 1.298,9 millones de toneladas, el segundo mayor volumen de la historia, apenas por detrás del ciclo anterior.
El dato central del informe aparece en la relación entre existencias y consumo. El indicador se ubicaría en 20,8%, 3,2 puntos porcentuales por debajo del promedio histórico y en su nivel más bajo desde la campaña 2012/13. Con un consumo mundial proyectado en 1.323,1 millones de toneladas, el mercado tendría stocks finales más ajustados, una condición que puede actuar como factor de sostén para los precios.

Estados Unidos: la sequía amenaza el potencial productivo
En Estados Unidos, principal referencia para el mercado internacional, el USDA mantuvo prácticamente sin cambios su estimación de producción, en 406,8 millones de toneladas, un 6% menos que en la campaña anterior. La superficie cosechada sería de 35,8 millones de hectáreas, aunque el estado de los cultivos genera interrogantes sobre los rindes que finalmente podrán alcanzarse.
Actualmente, apenas el 60% del maíz estadounidense se encuentra en condición buena o excelente, frente al 71% registrado en igual fecha de 2025. A este deterioro se suma un escenario hídrico más complejo: el 29% del área se encuentra bajo condiciones de sequía, contra apenas el 4% observado un año atrás.
El impacto climático puede convertirse en una variable determinante para el mercado. El USDA proyecta un consumo interno de 331,6 millones de toneladas, mientras que los stocks finales caerían 8% respecto de julio, hasta 42 millones.
Brasil apunta a un nuevo récord productivo
Brasil presenta un panorama diferente. En su último informe, la CONAB elevó sus estimaciones de producción, con una superficie sembrada de 22,6 millones de hectáreas y una cosecha total proyectada en 142,9 millones de toneladas.

De concretarse, el volumen marcaría un nuevo récord para el maíz brasileño, superando en 1,8 millones de toneladas el máximo alcanzado durante la campaña 2024/25. La mejora responde principalmente al incremento esperado en el maíz de primera, cuya producción llegaría a 29,5 millones de toneladas.
El maíz safrinha, que representa aproximadamente el 80% de la producción brasileña y tiene un fuerte perfil exportador, alcanzaría 111 millones de toneladas. La cosecha avanzó sobre el 84,7% del área, aunque presenta un retraso de cinco puntos porcentuales respecto del año pasado.
Argentina: récord productivo y precios firmes
En Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario elevó a 70,5 millones de toneladas su estimación de producción de maíz 2025/26, el máximo registro histórico. La proyección contempla 11 millones de hectáreas sembradas y un rinde promedio de 76,6 quintales por hectárea.
Sin embargo, la cosecha del maíz tardío avanza con demora. Según datos de la SAGyP, las labores alcanzaron el 89% del área, seis puntos porcentuales por debajo del promedio de las últimas cinco campañas. La escasa radiación y los excesos de humedad dificultaron el secado de los suelos y los granos.

En materia de precios, el mercado argentino mantiene una cotización muy cercana a Chicago. Durante agosto, el disponible local se ubicó en torno a US$ 182 por tonelada, mientras que los contratos en Chicago operaron cerca de US$ 185.
Mar Negro: otro factor de incertidumbre
A este escenario se suma la escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania, que volvió a generar preocupación en el mercado granario. Los ataques sobre puertos, buques e infraestructura exportadora del Mar Negro incrementaron los riesgos logísticos y comenzaron a limitar los embarques.
La situación resulta especialmente relevante para el maíz y el trigo, debido al peso de ambos países en el comercio mundial. En este contexto, los fondos especulativos continúan incrementando sus posiciones compradas en maíz en Chicago, alentados por los stocks ajustados, las condiciones climáticas estadounidenses y una logística internacional cada vez más incierta.
