Santa Fe refuerza la asistencia por inundaciones con créditos y obras por casi $18.000 millones
El Gobierno de Santa Fe anunció un ambicioso paquete de medidas para asistir a las zonas afectadas por inundaciones, especialmente en el norte y centro del territorio. La iniciativa combina financiamiento productivo, ayuda directa y obras de infraestructura, con el objetivo de contener el impacto de la emergencia hídrica sobre el entramado social y económico.
La vocera oficial, Virginia Coudannes, confirmó que el plan incluye líneas de crédito por casi $18.000 millones y la declaración de emergencia agropecuaria en los departamentos de Santa Fe más comprometidos.
Créditos blandos para productores y cooperativas
Uno de los ejes centrales del anuncio es la puesta en marcha de cuatro líneas de financiamiento por un total de $17.960 millones, destinadas a productores y cooperativas de Santa Fe afectadas por los eventos climáticos.
“Se trata de herramientas con tasas muy favorables en un contexto complejo, para sostener el desarrollo económico-productivo”, destacó Coudannes. Los créditos se canalizan a través del Nuevo Banco de Santa Fe y el Consejo Federal de Inversiones, con condiciones que incluyen plazos de hasta 36 meses, períodos de gracia y una tasa subsidiada del 20% anual.
Para los productores, se dispusieron dos líneas principales: una para capital de trabajo, con un cupo de $4.000 millones y hasta $100 millones por beneficiario, y otra para inversiones productivas, con un fondo de $5.000 millones y un tope de $400 millones por solicitante.

Apoyo a la infraestructura energética rural
El paquete de Santa Fe también contempla una línea específica para cooperativas eléctricas, con un cupo de $690 millones. El objetivo es garantizar la continuidad del servicio energético en zonas afectadas, un aspecto clave para la actividad productiva y la vida cotidiana en áreas rurales.
Estas medidas se complementan con la declaración de emergencia agropecuaria en los departamentos 9 de Julio, Vera y General Obligado, lo que permitirá acceder a beneficios fiscales y prórrogas impositivas para los productores damnificados.
Operativo territorial en las zonas más afectadas
En paralelo al financiamiento, Santa Fe despliega un operativo integral en territorio, con foco en las localidades más comprometidas por las lluvias. En zonas como Villa Minetti, donde las precipitaciones persisten, equipos de distintas áreas trabajan en asistencia directa a la población.
“Todos los equipos de Salud están trabajando en acciones de prevención, control sanitario y vacunación”, explicó la vocera. Hasta el momento, se relevaron más de 300 viviendas y se asistió a más de 700 personas.

Las acciones incluyen campañas sobre el uso seguro del agua, manejo de residuos y prevención de enfermedades, en un contexto donde las inundaciones incrementan los riesgos sanitarios.
Asistencia social para las familias damnificadas
El operativo también abarca la provisión de insumos básicos para las familias afectadas. En coordinación con municipios y organizaciones locales, el Gobierno de Santa Fe distribuye alimentos, frazadas, colchones y kits de limpieza.
“Se trata de acompañar a todas las familias que atraviesan esta situación”, señaló Coudannes, subrayando la importancia de una respuesta rápida y articulada frente a la emergencia.
En materia de infraestructura, la Provincia avanza con más de 260 obras hídricas en todo el territorio. Estas intervenciones incluyen trabajos en canales, terraplenes, desagües y alcantarillado, con el objetivo de mitigar el impacto de eventos climáticos extremos.

Prepararse para un clima más extremo
El conjunto de medidas refleja una estrategia que no solo apunta a atender la emergencia actual, sino también a mejorar la resiliencia del sistema productivo y de las comunidades.
En un escenario donde los eventos extremos —como inundaciones y sequías— son cada vez más frecuentes, la combinación de financiamiento, asistencia y obras aparece como una herramienta clave para reducir vulnerabilidades.
Con este plan, el Gobierno santafesino busca amortiguar el impacto de las inundaciones sobre el agro y las economías regionales, al tiempo que sostiene la actividad productiva.
