México reabre otro paso fronterizo para exportar ganado a EE.UU.
México reanudó los envíos de ganado bovino en pie hacia Estados Unidos a través del cruce fronterizo de Puerto Palomas, en Chihuahua, con destino a Columbus, Nuevo México. La reapertura comenzó con una primera operación de 750 animales y representa un nuevo avance en la recuperación del comercio ganadero bilateral, afectado por las restricciones sanitarias vinculadas al gusano barrenador del ganado.
La medida fue confirmada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de México y la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG). Con la incorporación de este paso, el sector suma un tercer punto operativo para recuperar los despachos hacia su principal mercado de exportación, después de las interrupciones que limitaron durante más de un año la comercialización de bovinos mexicanos.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades, los cruces habilitados de Chihuahua y Sonora registran un promedio de 3.500 cabezas diarias. Puerto Palomas comenzará con un movimiento de 750 animales por día, aunque las expectativas apuntan a incrementar progresivamente ese volumen hasta alcanzar unas 1.500 cabezas diarias, sujeto a las condiciones operativas y sanitarias.

El gusano barrenador condiciona la recuperación comercial
La suspensión de las exportaciones comenzó después de que Estados Unidos restringiera el ingreso de ganado mexicano ante la propagación del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax). Este insecto representa una amenaza sanitaria porque sus larvas infestan heridas de animales vivos y pueden provocar lesiones graves, con consecuencias para la salud y el bienestar del ganado.
Frente a este escenario, ambos países reforzaron los controles veterinarios, los tratamientos preventivos y los procedimientos de inspección. La reapertura de los cruces depende de la evaluación permanente de los riesgos y del cumplimiento de los requisitos establecidos por las autoridades sanitarias.
La habilitación de Puerto Palomas se suma a las operaciones restablecidas previamente en Douglas, Arizona, y Santa Teresa, Nuevo México. El Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA-APHIS) mantiene un esquema progresivo para reactivar los puntos de salida, de acuerdo con la capacidad de inspección y cuarentena disponible y las condiciones sanitarias de cada zona.

Nogales, el próximo paso en el cronograma
El siguiente objetivo de las autoridades es la reapertura del cruce de Nogales, ubicado entre Sonora y Arizona. Según el cronograma informado, la fecha prevista para habilitar ese paso es el 30 de noviembre de 2026, siempre que se mantengan las condiciones sanitarias necesarias y estén preparados los sistemas de inspección correspondientes.
La ampliación de los puntos habilitados resulta estratégica para aumentar la capacidad exportadora de México. Contar con más cruces permite distribuir los despachos, reducir las limitaciones logísticas y facilitar el movimiento de animales hacia los establecimientos estadounidenses que utilizan estos bovinos para sus sistemas de engorde.
En paralelo, la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas trabaja junto con las autoridades para avanzar en la habilitación de otros pasos fronterizos en México antes de finalizar el año. La expansión de la red operativa será determinante para acelerar la recuperación de los volúmenes exportados, aunque su ritmo dependerá de las evaluaciones sanitarias y de la infraestructura disponible.

El impacto sobre los productores y el mercado ganadero
La reactivación de los envíos tiene consecuencias directas para los criadores, acopiadores y transportistas de México, que dependen en buena medida del mercado estadounidense para comercializar sus animales. La reapertura de nuevos cruces puede ampliar las oportunidades de venta y aliviar la presión sobre el mercado interno, aunque las restricciones vigentes todavía condicionan la capacidad de despacho.
Para Estados Unidos, el regreso progresivo del ganado mexicano representa una fuente adicional de animales para los establecimientos de engorde. Antes de la crisis sanitaria, el país importaba aproximadamente un millón de bovinos mexicanos al año, un volumen que dimensiona la importancia de este intercambio para ambas cadenas productivas.
Sin embargo, la reapertura de Puerto Palomas no implica que el comercio haya recuperado su funcionamiento habitual. Los volúmenes actuales todavía están sujetos a límites operativos y controles sanitarios, por lo que la normalización dependerá de la evolución del gusano barrenador y de las decisiones de los dos gobiernos.
