Comenzó la siembra de soja y el trigo acelera la cosecha en el norte


La campaña agrícola 2026/27 empieza a tomar ritmo con la incorporación de los primeros lotes de soja, mientras avanzan las labores de implantación de maíz y girasol. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, al 28 de octubre, las condiciones climáticas generan diferencias entre regiones, con bajas temperaturas, excesos hídricos y demoras puntuales en los trabajos.

Mientras inicia la siembra de soja, la cosecha de trigo también progresa, aunque concentrada principalmente en el norte del país, donde los rindes iniciales superan ampliamente los promedios de las últimas cinco campañas. En paralelo, la cebada mantiene una condición general favorable, pero la humedad elevada y la escasa radiación incrementan los riesgos sanitarios.

Soja, Siembra
Foto: Informe Bolsa de Cereales

La soja inicia la campaña con 17 millones de hectáreas previstas

La siembra de soja 2026/27 comenzó con la incorporación de los primeros lotes de primera y alcanza el 2,3% de las 17 millones de hectáreas proyectadas. El avance presenta una ventaja interanual de 1,3 puntos porcentuales, de acuerdo con el informe de la entidad bursátil.

Aunque la humedad es adecuada en gran parte del área agrícola, las bajas temperaturas del suelo en el sur de Córdoba y el centro y norte bonaerense, junto con los excesos hídricos en el centro-este de Entre Ríos, retrasan el inicio de las tareas en la soja. En contraste, el Núcleo Sur y el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires registran los mayores progresos en la soja, con lotes que ya comenzaron a emerger.

El maíz cubre casi la mitad del área prevista

Además de la soja, la implantación de maíz con destino a grano comercial alcanzó el 47,3% de la superficie proyectada, tras avanzar 7,5 puntos porcentuales durante la última semana. El ritmo supera en 12,3 puntos el registrado a igual altura del ciclo anterior, en parte por una mayor participación de planteos tempranos.

Las labores ganaron impulso en el oeste y sur agrícola, especialmente en el Norte de La Pampa-Oeste de Buenos Aires y el Centro de Buenos Aires. Los lotes implantados transitan entre emergencia y cuatro hojas desplegadas, aunque las bajas temperaturas y la escasa radiación ralentizan el crecimiento y provocan nacimientos desparejos y plantas amarillentas.

Maíz, Siembra
Foto: Informe Bolsa de Cereales

Pese a esas dificultades, la condición del cultivo se mantiene entre normal y buena, con algunos sectores calificados como excelentes. Sin embargo, el informe advierte sobre una elevada presión de cogollero en áreas del NEA y el litoral, donde ya se están realizando controles para reducir los daños.

El girasol avanza, pero persisten problemas regionales

La siembra de girasol cubre el 58,7% de las 3,1 millones de hectáreas previstas, luego de un progreso semanal de 8,4 puntos porcentuales. El avance supera en 7,5 puntos el promedio de las últimas cinco campañas. Además, el 76,2 % del área implantada presenta una condición hídrica adecuada u óptima.

No obstante, los excesos de agua en el sur agrícola provocan demoras de entre 15 y 20 puntos respecto del promedio histórico. En sectores de Santa Fe y Córdoba también preocupa la presencia de aves, que dañan el stand de plantas y obligan, en algunos casos, a realizar resiembras.

Girasol, Siembra
Foto: Informe Bolsa de Cereales

En el NEA, el 38% del cultivo ya transita desde floración en adelante, mientras que en el centro y sur predominan las etapas de emergencia y expansión de hojas. Las temperaturas bajas continúan condicionando el desarrollo.

El trigo ofrece rindes destacados en el norte

La cosecha de trigo llegó al 6,7% del área apta, tras avanzar 5,4 puntos porcentuales en una semana. Las lluvias recientes demoraron las tareas en el NOA y el NEA, donde el progreso presenta retrasos interanuales de 30 y 13 puntos, respectivamente. A nivel nacional, la demora es de apenas 1,7 puntos.

Los primeros resultados muestran rindes de 16,2 quintales por hectárea en el NOA y 24,4 en el NEA, más de un 75 % por encima de los promedios de las últimas cinco campañas. Además, el 59 % del trigo que permanece en pie todavía no ingresó en la etapa de llenado y cuenta, en general, con una oferta hídrica adecuada u óptima.