Exportaciones argentinas: el agro impulsa la recuperación del mercado mundial
Argentina recupera terreno en el comercio internacional y se encamina a marcar un récord exportador en 2026. Después de casi una década de resultados irregulares y del fuerte impacto de la sequía, las ventas al exterior volvieron a crecer y el país podría superar los US$ 100.000 millones en exportaciones de bienes, con el agro como uno de los principales motores.
El diagnóstico surge de un informe elaborado por Gerardo Alonso Schwarz, investigador del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea. El trabajo analiza la evolución de las exportaciones y los factores que explican la recuperación de la participación argentina en los mercados internacionales.
Según el documento, las exportaciones de bienes alcanzaron los US$ 87.000 millones en 2025, con un incremento interanual del 9,1%. Para este año, las proyecciones anticipan un nuevo salto, impulsado por la recuperación de la producción agrícola y el crecimiento de sectores como la energía y la minería.

La participación argentina vuelve a crecer
Uno de los indicadores centrales del estudio es el market share, es decir, la proporción que representan las exportaciones argentinas dentro del comercio mundial. En 2023, luego de una campaña agrícola severamente afectada por la sequía, esa participación cayó al 0,28%, uno de los registros más bajos de la historia reciente.
La situación comenzó a revertirse con la normalización de las condiciones climáticas y una mayor facilitación del comercio exterior. Durante 2024 y 2025, la participación argentina se ubicó en el 0,33%, mientras que las estimaciones para 2026 apuntan al 0,37%.
De concretarse, ese porcentaje superaría los máximos recientes del 0,36% registrados en 2016 y 2022. Para Alonso Schwarz, el avance responde tanto a la recuperación de la oferta agrícola como al desarrollo de nuevas capacidades exportadoras en hidrocarburos y minerales.
Soja, trigo y azúcar ganan mercados
El complejo agroindustrial concentra buena parte de la recuperación. Entre los productos que más aumentaron su participación en los mercados internacionales sobresalen el azúcar de caña, con un avance del 638%; los porotos de soja, con el 496%; y el trigo, con el 214%.
El crecimiento de las exportaciones también alcanza a otras actividades. En el complejo energético y minero, el carbonato de litio incrementó su participación un 202%, los aceites crudos de petróleo avanzaron un 152% y el propano, un 78%.

Por su parte, las economías regionales y la ganadería también aportaron resultados positivos. El sorgo aumentó un 93% su participación, mientras que la carne bovina congelada registró una mejora del 65%. La madera aserrada de pino, en tanto, creció un 40%, reflejando la expansión de otras cadenas productivas.
Más toneladas que precios
El informe distingue entre dos factores que explican el crecimiento exportador: el aumento de los volúmenes despachados y la evolución de los precios internacionales. Para el período comprendido entre 2023 y 2025, la recuperación argentina estuvo apoyada principalmente en mayores cantidades exportadas, más que en una mejora generalizada de las cotizaciones.
La soja constituye un ejemplo: el volumen exportado creció un 545%, frente a un incremento del 368% en el monto facturado. En el trigo, las cantidades aumentaron un 292%, mientras que los ingresos en dólares avanzaron un 153%.
En la ganadería y algunos productos derivados, en cambio, los valores exportados evolucionaron mejor que los volúmenes, lo que permitió compensar parcialmente la presión sobre los granos. El litio mostró otra dinámica: las cantidades crecieron un 170%, pero los ingresos aumentaron apenas un 47%, afectados por el reajuste de las cotizaciones.

Mapa exportador con diferentes motores
La recuperación de las exportaciones presenta diferencias regionales. La región pampeana concentra casi dos de cada tres dólares exportados por Argentina, con la soja y el trigo como protagonistas de la recuperación posterior a la sequía.
En el NOA sobresalen el azúcar y el litio, mientras que el NEA fortalece su perfil foresto-industrial y la producción de yerba mate. En Patagonia, el crecimiento de Vaca Muerta consolida a los hidrocarburos como un componente estratégico de la oferta exportadora.
Para sostener esta expansión de las exportaciones, Alonso Schwarz considera fundamentales los acuerdos comerciales, la trazabilidad, las certificaciones ambientales y los estándares de calidad. También advierte sobre la necesidad de reducir los costos logísticos internos y mejorar la infraestructura.
