La tensión global impulsa los granos: trigo y soja alcanzan máximos de dos años
El mercado internacional de granos atraviesa un escenario de fuerte volatilidad impulsado por los conflictos geopolíticos, las dificultades climáticas y los cambios en el comercio mundial. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el trigo y la soja alcanzaron en Chicago los valores más altos de los últimos dos años, mientras que el maíz también mostró una firme recuperación tanto en el mercado internacional como en la plaza local.
El reporte destaca que la combinación de la guerra en Medio Oriente, el recrudecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania y las perspectivas de una menor producción en Europa está modificando el equilibrio global de oferta y demanda. Al mismo tiempo, en Argentina la necesidad de abastecer los embarques fortalece los precios disponibles de los granos y acelera la fijación de negocios.
El trigo sube por la guerra y los problemas productivos en Europa
El cereal fue uno de los principales protagonistas de las últimas semanas. Los futuros internacionales aumentaron entre 7% y 9% desde comienzos de julio, impulsados por el deterioro del escenario geopolítico y las dificultades para exportar desde la región del Mar Negro.
La BCR señala que la interrupción de la tregua entre Estados Unidos e Irán coincidió con un recrudecimiento de la guerra entre Rusia y Ucrania, afectando la logística mundial de granos. A esto se sumó el cierre temporal del estrecho de Kerch por parte de Rusia, una vía clave para las exportaciones del país, lo que llevó a la consultora Sovecon a recortar en un 25% su estimación de embarques de trigo ruso para julio.
La mejora también se reflejó en Argentina. Los precios de los futuros para la cosecha 2026/27 incentivaron las ventas anticipadas, que durante la última semana alcanzaron unas 65.000 toneladas, ocho veces por encima del promedio registrado en las seis semanas previas.

El maíz gana valor por la demora de la cosecha
En el mercado local de granos, el maíz también experimentó una recuperación de precios. Las lluvias y la elevada humedad retrasaron la cosecha del maíz tardío, que avanza al 78% del área nacional, más de nueve puntos porcentuales por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Mientras la recolección pierde ritmo, la actividad exportadora continúa muy firme. Según la BCR, los compromisos de embarque permitieron proyectar exportaciones superiores a 4,8 millones de toneladas durante julio, lo que convertiría al mes en el segundo de mayor volumen despachado del año.
La necesidad de abastecer los puertos elevó la demanda de mercadería disponible y fortaleció las cotizaciones. El precio pizarra del maíz aumentó casi un 6% durante julio, hasta ubicarse en torno a los 190 dólares por tonelada.

La soja encuentra respaldo en el petróleo y en China
Dentro del mercado de granos, la soja también recibió el impacto de la coyuntura internacional. El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente impulsó el precio del petróleo por encima de los 90 dólares por barril, fortaleciendo las expectativas de demanda para biocombustibles y, en consecuencia, para los aceites vegetales.
Impulsada por ese contexto, la oleaginosa alcanzó los 455 dólares por tonelada en Chicago, el valor más elevado en más de dos años. A ese factor se sumó un renovado interés de China por abastecerse con soja estadounidense.
El informe sobre los principales granos recuerda que el USDA confirmó ventas por 2,26 millones de toneladas a China para la campaña 2026/27, una señal que contribuyó a sostener los precios pese a que el ritmo de compras continúa por debajo de los niveles históricos.

Nuevos aranceles de Estados Unidos generan incertidumbre
A este escenario de los granos se agregó un nuevo paquete de aranceles anunciado por la administración de Donald Trump, que aplicará impuestos adicionales de entre 10% y 12,5% a importaciones provenientes de 60 socios comerciales.
Argentina quedaría alcanzada por un recargo del 10% para algunos productos, aunque la carne vacuna, el petróleo crudo y el carbonato de litio fueron exceptuados. En cambio, exportaciones como vino fraccionado y miel natural sí quedarían sujetas al nuevo esquema.
Para la Bolsa de Comercio de Rosario, el mercado de granos seguirá condicionado por la evolución de los conflictos internacionales, el clima y las decisiones comerciales de las principales potencias, factores que hoy explican el renovado impulso de las cotizaciones agrícolas.
