La cosecha de maíz va camino a un récord histórico de 71,5 millones de toneladas
La campaña de maíz 2025/26 se perfila para convertirse en la más importante de la historia de la Argentina. Con un avance de cosecha superior al 75% del área implantada, la producción nacional alcanzaría las 71,5 millones de toneladas, un volumen sin precedentes que refleja el fuerte crecimiento del cultivo y consolida su protagonismo dentro del esquema agrícola del país.
Los datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca muestran que este resultado responde a una combinación de mayor superficie sembrada y mejores rindes promedio. La expansión del cultivo y las favorables condiciones productivas permitieron superar ampliamente los registros de campañas anteriores, en un contexto donde el maíz continúa ganando terreno en las decisiones de los productores.
Más superficie y mejores rindes impulsan la campaña
El principal motor del récord fue el crecimiento del área sembrada. De acuerdo con la Dirección Nacional de Agricultura, la superficie destinada al maíz pasó de 9,2 millones de hectáreas en la campaña 2024/25 a 11,6 millones de hectáreas en el ciclo actual, lo que representa un incremento interanual del 26,1%.
Este fuerte aumento refleja la confianza de los productores en el cultivo y su importancia dentro de las rotaciones agrícolas. Además, la mayor superficie estuvo acompañada por una mejora en la productividad, lo que permitió potenciar aún más el volumen final de la cosecha.

En ese sentido, el rendimiento promedio nacional del maíz pasó de 6.900 kilos por hectárea en la campaña anterior a 7.240 kilos por hectárea en 2025/26, un avance que explica buena parte del crecimiento productivo alcanzado este año. La combinación de ambos factores permitió proyectar una producción récord de 71,5 millones de toneladas.
El desafío sanitario sigue siendo la chicharrita
Más allá de los excelentes resultados productivos, la sanidad del cultivo continúa ocupando un lugar central en la planificación del sector, especialmente por el seguimiento que se realiza sobre la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), insecto transmisor del complejo de enfermedades que afectó severamente al cereal durante campañas anteriores.
El último informe de la red nacional de monitoreo indicó que la presencia del vector continúa siendo heterogénea según la región. Los mayores niveles de captura se registran en el NOA, el NEA y el centro-norte del país, donde el insecto mantiene poblaciones más elevadas.
En contraste, el centro-sur de la región agrícola y el Litoral muestran una situación más estable, con niveles poblacionales inferiores y sin incrementos significativos durante las últimas evaluaciones.

Los especialistas sostienen que el comportamiento del invierno será determinante para definir el escenario sanitario de la próxima campaña. La intensidad y frecuencia de las heladas podrían contribuir a disminuir la supervivencia de la plaga, reduciendo así el riesgo para los maíces tempranos que comenzarán a sembrarse en los próximos meses.
Un cultivo que consolida su liderazgo
El récord proyectado para la campaña 2025/26 ratifica el creciente protagonismo del maíz dentro del sistema productivo argentino, impulsado tanto por el aumento de la superficie como por la incorporación de tecnologías que permitieron mejorar la eficiencia de los planteos.
El cereal se consolidó en los últimos años como uno de los principales generadores de producción y valor agregado para la agroindustria, abasteciendo tanto al mercado interno como a la demanda internacional. La mejora en los rendimientos también refleja el trabajo realizado en genética, manejo agronómico y nutrición de los cultivos, factores que contribuyeron a sostener altos niveles de productividad.

Sin embargo, el sector reconoce que los desafíos continúan. Además de mantener la competitividad, será clave sostener el monitoreo sanitario y fortalecer las estrategias de manejo integrado frente a la chicharrita, una plaga que sigue siendo una de las principales amenazas para el cultivo.
Con más de tres cuartas partes de la superficie ya cosechada, la Argentina se encamina a cerrar la mayor campaña maicera de su historia, un resultado que consolida al cereal como uno de los pilares de la producción agrícola nacional y que abre expectativas positivas para la cadena comercial, la industria y las exportaciones durante los próximos meses.
