La cría sostiene valores elevados, pero la reposición marca diferencias
El mercado de cría mostró valores firmes para los vientres preñados durante la semana del 12 al 16 de octubre, aunque las cotizaciones revelan diferencias según la categoría y el estado reproductivo de los animales. De acuerdo con el informe de AZ Group correspondiente a la semana 42, las vaquillonas con garantía de preñez promediaron $2.319.342 por cabeza, mientras que las vacas nuevas preñadas se ubicaron prácticamente en el mismo nivel, con $2.339.251.
El dato más relevante es la cercanía entre ambas cotizaciones: la diferencia entre una vaquillona preñada y una vaca nueva preñada fue de apenas $19.909 por animal. La brecha reducida muestra que las dos categorías se negocian en una franja de valores similar.

Los vientres preñados superan los $2,3 millones
Las cotizaciones relevadas por AZ Group ubican a los vientres con garantía de preñez entre los valores más altos del mercado de cría. Las vaquillonas de esta categoría registraron un promedio de $2.319.342 por cabeza, con precios mínimos de $2.066.263 y máximos de $2.824.474. En las vacas nuevas preñadas, el promedio alcanzó los $2.339.251, dentro de un rango de $2.184.490 a $2.432.789.
La comparación entre mínimos y máximos también evidencia diferencias dentro de una misma categoría de cría. En las vaquillonas con garantía de preñez, la distancia entre los extremos supera los $758.000 por cabeza, mientras que en las vacas nuevas preñadas la amplitud es de unos $248.000. El relevamiento no especifica las características de los animales que explican esas diferencias, por lo que no corresponde atribuirlas a una causa particular.
La cercanía de los promedios, sin embargo, ofrece una referencia para los productores que evalúan incorporar vientres al rodeo. Con valores superiores a los $2,3 millones, la compra de hembras preñadas representa una inversión importante por animal, cuyo resultado económico dependerá de las condiciones de adquisición y del desempeño posterior del sistema productivo.

Las categorías sin preñez muestran otra escala de valores
La diferencia de precios se vuelve más marcada al comparar los vientres preñados con otras categorías de cría. Las vacas con garantía de preñez usada promediaron $1.562.599 por cabeza, mientras que las vacas nuevas con cría alcanzaron los $1.547.672. En tanto, las vacas usadas con cría registraron un promedio de $1.097.722 y las vacas sin servicio se ubicaron en $1.135.501.
Las vacas nuevas preñadas cotizaron alrededor de un 113% por encima de las vacas usadas con cría, una diferencia que supera el millón de pesos por cabeza. Se trata de una comparación entre categorías distintas, que no implica que los animales sean directamente equivalentes, pero permite dimensionar la amplitud de los valores relevados en el mercado.
En las vacas sin servicio, el rango de precios fue de $983.774 a $1.277.207, mientras que las vacas usadas con cría oscilaron entre $897.543 y $1.334.298. Estos valores muestran que el mercado ofrece alternativas de diferente costo inicial, aunque el informe no incluye datos suficientes para comparar sus resultados productivos o establecer cuál resulta más conveniente para cada establecimiento.

La reposición exige evaluar el costo de entrada
La fotografía de la semana 42 deja una señal clara: el mercado de cría mantiene una fuerte diferenciación de precios según la categoría y la condición reproductiva. Los vientres preñados superan los $2,3 millones, mientras que las vacas usadas con cría se ubican cerca de la mitad de ese valor.
Para los productores, la decisión de reposición requiere considerar no solo el desembolso inicial, sino también los objetivos del rodeo y los recursos disponibles para sostenerlo.
El principal dato de la semana es la paridad de precios entre vaquillonas con garantía de preñez y vacas nuevas preñadas, en contraste con la distancia que las separa de las categorías usadas o sin servicio. Esa estructura de cotizaciones constituye la referencia central para evaluar las alternativas de inversión en vientres.
