El maíz rompe récords en la zona núcleo: proyectan cosecha de más de 20 millones de toneladas
La campaña de maíz 2025/26 quedará marcada como una de las más sobresalientes de las últimas décadas en la zona núcleo. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la producción alcanzará las 20,35 millones de toneladas, un volumen histórico que supera en un 35% el récord previo de la campaña 2019/20. El dato adquiere aún más relevancia si se considera que, al inicio de la siembra, las proyecciones eran considerablemente más moderadas y se estimaban unas 15,5 millones de toneladas.
El resultado final sorprendió incluso a los especialistas. A partir del 24 de diciembre, las lluvias prácticamente desaparecieron en buena parte de la región productiva y el maíz temprano comenzó a atravesar condiciones complejas durante el período de llenado de granos. Sin embargo, a medida que avanzó la cosecha, los rindes superaron ampliamente las expectativas iniciales, impulsando una fuerte revisión alcista de las estimaciones productivas.
La BCR indicó que el rendimiento promedio regional subió cinco quintales respecto de la última proyección y se ubicó finalmente en 110 qq/ha. A esto se sumó una superficie sembrada récord de 2,3 millones de hectáreas, la mayor de los últimos 17 años. Incluso descontando unas 440.000 hectáreas que no serán destinadas a grano comercial, el resultado productivo terminó siendo extraordinario. Desde la entidad remarcaron que el volumen alcanzado equivale prácticamente a “dos cosechas juntas” si se compara con el promedio histórico regional.

El sur santafesino y el noroeste bonaerense lideran los mejores rindes
Con el 90% del maíz temprano ya cosechado, los resultados continúan consolidándose en distintas zonas productivas. Los lotes pendientes se concentran principalmente en el extremo sur de Santa Fe y el noroeste de Buenos Aires, regiones que lograron recuperarse más rápidamente tras la sequía del verano gracias al regreso de las lluvias durante febrero.
En Junín, por ejemplo, la cosecha volvió a tomar ritmo con rindes promedio que alcanzan los 135 qq/ha, mientras que el centro-sur santafesino mantiene resultados sobresalientes cercanos a los 117 qq/ha. En el extremo sur de Santa Fe los promedios rondan los 115 qq/ha y en el sudeste cordobés, especialmente en Monte Buey y Corral de Bustos, los mejores lotes llegan incluso a valores de entre 135 y 140 qq/ha.
No obstante, la campaña también dejó fuertes contrastes territoriales. El sudeste santafesino y el noreste bonaerense fueron las zonas más afectadas por la falta de agua, registrando rindes significativamente menores. En áreas cercanas a Rosario, los promedios oscilaron entre 70 y 80 qq/ha, mientras que en Pergamino se ubicaron alrededor de los 95 qq/ha.

Buenas perspectivas para el maíz tardío
Aunque todavía resta cosechar la totalidad del maíz tardío y de segunda, las perspectivas continúan siendo alentadoras en buena parte de la región núcleo. En el noroeste bonaerense, los técnicos destacan que los cultivos tardíos prácticamente no sufrieron los efectos de las olas de calor extremas ni del déficit hídrico que afectó al maíz temprano.
Por ese motivo, se esperan rindes cercanos a los 100 qq/ha en numerosos lotes, consolidando una campaña muy favorable para el cereal. En Pergamino, tras las lluvias registradas en febrero, las estimaciones proyectan unos 95 qq/ha para el maíz tardío y entre 60 y 70 qq/ha para el maíz de segunda. En Marcos Juárez también calculan rindes próximos a los 95 qq/ha, mientras que en Bigand los valores esperados oscilan entre 50 y 70 qq/ha.

La soja también muestra resultados positivos
En paralelo, la cosecha de soja ingresa en su tramo final con el 90% del área ya recolectada. Durante la última semana, el avance fue del 8% en soja de primera y del 25% en soja de segunda. Hasta el momento ya se cosecharon cerca de 4 millones de hectáreas y solo restan unas 300.000 hectáreas por levantar, principalmente en sectores del norte bonaerense.
A pesar de las dificultades climáticas que atravesó la campaña entre enero y febrero, los resultados sojeros también dejaron un balance positivo. La soja de primera cerró con rindes estables de entre 40 y 55 qq/ha, mientras que la soja de segunda mostró una mayor variabilidad. Sin embargo, en varias zonas del noroeste bonaerense sorprendió favorablemente con promedios cercanos a los 35 qq/ha, consolidando un escenario productivo mucho mejor al esperado meses atrás.
