Menos faena y carne con precios firmes: las señales que dejó el mercado ganadero en abril
La cadena ganadera argentina atraviesa un escenario de fuertes contrastes: mientras la faena vacuna continúa cayendo y reduce la oferta disponible, los precios de la carne permanecen en niveles elevados tanto en el mercado interno como en el comercio internacional. Así lo reflejó el último informe difundido por Rosgan, que analizó la evolución de la actividad frigorífica y el comportamiento de los valores minoristas y externos.
Según el relevamiento mensual elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en abril el precio promedio de la carne vacuna se ubicó en $18.559 por kilo, prácticamente sin cambios respecto del mes anterior. Después de varios meses de fuertes aumentos, el dato marca una desaceleración en los mostradores, aunque los valores continúan muy por encima de la inflación general.
En la comparación interanual, la carne vacuna acumuló un incremento del 61,9% en los últimos doce meses, consolidándose como el producto cárnico con mayor suba. En el mismo período, el pollo aumentó 37,9% y el cerdo 23,7%.

El mercado internacional alcanza nuevos máximos
Mientras el mercado interno muestra cierta estabilidad, el comercio mundial de carnes continúa atravesando un período de gran firmeza. De acuerdo con datos de FAO, el Índice de Precios de la Carne alcanzó en abril los 129,4 puntos, con una mejora del 1,2% respecto de marzo y una suba interanual del 6,4%.
Dentro de ese indicador, la carne vacuna volvió a sobresalir. El índice específico para esta categoría llegó a 153 puntos, acumulando un incremento del 13,9% en el último año y alcanzando un nuevo récord histórico para el sector. El informe atribuye esta situación principalmente a Brasil, donde persiste una oferta restringida de hacienda para faena debido a una mayor retención de animales. Esa menor disponibilidad exportable genera presión alcista sobre los valores internacionales y fortalece el mercado global.
A esto se suma una demanda sostenida desde China. Según Rosgan, las cuotas de importación implementadas bajo el nuevo esquema de salvaguardia chino se están completando rápidamente, lo que mantiene una fuerte competencia entre exportadores y sostiene el nivel de precios internacionales.

La faena vacuna cayó 10% en el primer cuatrimestre
En paralelo al escenario de precios firmes de la carne, la actividad frigorífica argentina continúa mostrando señales de retracción. Según datos de la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, durante abril se faenaron 960.871 cabezas, lo que representa una caída del 6,7% respecto de marzo y del 15,2% frente al mismo mes del año pasado.
Con estos números, el acumulado de los primeros cuatro meses de 2026 alcanzó 3.935.598 cabezas, reflejando una disminución interanual del 10%. La baja fue más marcada en machos, donde el retroceso llegó al 11%, mientras que en hembras la caída fue del 8%.
El segmento más afectado fue el de novillos, cuya faena registró una caída del 20% interanual, evidenciando la menor disponibilidad de animales pesados para abastecer tanto al mercado interno como a las exportaciones. Además, la participación de hembras dentro de la faena total aumentó levemente y se ubicó en 47,6%, un indicador que el sector sigue observando de cerca por su impacto sobre la evolución futura del stock bovino.

Más peso por animal para amortiguar la caída
Pese a la reducción en la cantidad de animales enviados a frigorífico, la producción total de carne logró amortiguar parcialmente la caída gracias a una mejora sostenida en el peso promedio de faena.
Según las declaraciones juradas de los establecimientos faenadores, la producción total del primer cuatrimestre alcanzó 926.583 toneladas equivalente carcasa, un 7% menos que en igual período de 2025.
Sin embargo, el peso medio por res se ubicó en 235,4 kilos en gancho, superando en más de 6 kilos los registros del año pasado, cuando el promedio era de 229,3 kilos. En términos porcentuales, la mejora interanual fue del 2,8%, tanto en machos como en hembras.
Para Rosgan, este aumento en el peso de faena fue determinante para compensar parcialmente la menor cantidad de animales procesados y evitar una caída aún más pronunciada en la producción total de carne vacuna.
