Claudio Úbeda quedó al borde de la salida en Boca tras la eliminación en la Libertadores
La caída ante Universidad Católica en La Bombonera no solo dejó a Boca afuera de la Copa Libertadores en fase de grupos, sino que además abrió una fuerte crisis interna que parece tener consecuencias inmediatas. Claudio Úbeda quedó seriamente cuestionado y todo indica que no continuará como entrenador del Xeneize para el segundo semestre de la temporada.
La derrota 1-0 frente al conjunto chileno representó un golpe histórico para Boca. Fue la primera vez que perdió como local ante un equipo de Chile y también significó una eliminación temprana en la Libertadores que no ocurría desde hace más de tres décadas. En ese contexto, la continuidad del Sifón pasó a estar bajo análisis apenas terminó el encuentro.
Según informó el periodista Augusto César en ESPN, la decisión de la dirigencia ya estaría tomada. “La primera medida será la no renovación del contrato de Claudio Úbeda”, aseguró el cronista, quien además explicó que el vínculo del DT finaliza el 30 de junio y no sería extendido. Aunque todavía no se produjo una reunión formal con Juan Román Riquelme, puertas adentro del club consideran que el ciclo quedó agotado.

Los gestos internos alimentaron la sensación de final de ciclo
Más allá de las versiones periodísticas, durante la noche en La Bombonera hubo señales que reforzaron la sensación de despedida. Uno de los episodios que más llamó la atención ocurrió en los palcos del estadio. Juan Román Riquelme abandonó su ubicación habitual durante el final del partido y se reunió aparte con dirigentes cercanos, en una escena que no pasó inadvertida.
El presidente había seguido el encuentro junto a Mariano Herrón y Ricardo Rosica, pero tras el gol de Clemente Montes decidió trasladarse a otro sector del estadio donde compartió el cierre del partido con Raúl Cascini y Cristian Riquelme. Las imágenes mostraron a un Román visiblemente golpeado por la derrota y preocupado por el presente futbolístico del equipo.
Otro de los indicios surgió desde el propio plantel. Leandro Paredes, una de las principales figuras del equipo y recientemente convocado por Lionel Scaloni para el Mundial 2026, evitó respaldar públicamente a Úbeda tras la eliminación. “No sabemos nada sobre la continuidad de Úbeda, son decisiones del club”, respondió el mediocampista cuando fue consultado sobre el futuro del DT.

Boca ya piensa en un reemplazante para el segundo semestre
Mientras el plantel quedó licenciado hasta el 18 de junio, la dirigencia ya trabaja en la búsqueda de un nuevo entrenador. La idea es que el reemplazante de Úbeda esté definido para el regreso a los entrenamientos y que pueda comenzar inmediatamente la preparación para la Copa Sudamericana y las competencias locales.
Según trascendió, Boca buscará un técnico que actualmente esté sin trabajo y que no tenga compromisos en el Mundial 2026, lo que automáticamente descarta algunos nombres que habían aparecido en el radar. La intención es acelerar las negociaciones y evitar una transición prolongada en un momento delicado para el club.
El propio Úbeda tampoco despejó las dudas después del partido. En la conferencia de prensa evitó confirmar su continuidad y dejó abierta la puerta a una salida. “Tenemos que reunirnos, hablar y pensar en todo lo que pasó en este tiempo”, expresó el entrenador, visiblemente afectado por la eliminación.

Un ciclo irregular que terminó marcado por los malos resultados
En números, Úbeda podría despedirse de Boca con un registro de 17 victorias, 7 empates y 8 derrotas en 32 partidos dirigidos. Aunque logró quedarse con el Superclásico ante River Plate en el Monumental durante el Apertura, ese triunfo no alcanzó para modificar un contexto cada vez más adverso.
El equipo acumuló apenas dos victorias en sus últimos siete encuentros y mostró muchas dificultades futbolísticas tanto a nivel local como internacional. La serie negativa en La Bombonera terminó siendo uno de los factores que más erosionó el ciclo, ya que Boca lleva tres partidos sin ganar como local, con derrotas frente a Huracán y Universidad Católica, además del empate contra Cruzeiro.
A eso se sumaron las caídas ante Cruzeiro en Brasil y Barcelona SC en Ecuador, dejando una campaña continental muy lejos de las expectativas. El único aspecto destacado de la gestión Úbeda fue el invicto frente a River, con dos triunfos en igual cantidad de clásicos disputados.
