El transporte de cargas volvió a subir en julio: los peajes impulsaron los costos
El costo del transporte de cargas volvió a incrementarse en julio y acumuló casi un 25% de aumento en los primeros siete meses de 2026, aunque esta vez el principal impulsor no fue el combustible. Según el último informe de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), el Índice de Costos del Transporte registró una suba del 2,25%, con los peajes como el rubro de mayor incidencia durante el mes.
Si bien el gasoil no registró aumentos en julio gracias a la continuidad de medidas oficiales que moderaron los ajustes, sigue siendo el factor de mayor presión estructural sobre el transporte, con un incremento acumulado de 33,88% desde enero y de 67,54% en comparación con el mismo mes del año pasado. El escenario mantiene en alerta al sector, que además enfrenta mayores costos laborales, financieros y de mantenimiento en un contexto de menor dinamismo económico.
Los peajes encabezaron los incrementos de julio
El informe de FADEEAC mostró que las tarifas de peajes aumentaron 18,3% y fueron el componente que más incidió en el índice mensual, como consecuencia de nuevas actualizaciones aplicadas en corredores nacionales y en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires. Se trató de la tercera suba importante registrada en este rubro desde el comienzo del año.
Detrás de los peajes se ubicaron los lubricantes, que avanzaron 4,84%, y los gastos generales, con una suba del 4,14%, impulsados por ajustes en distintos servicios utilizados por las empresas transportistas. Estos incrementos compensaron parcialmente la estabilidad observada en el precio del combustible y explicaron buena parte del aumento registrado durante julio.

El costo del personal también volvió a crecer. El rubro personal de conducción aumentó 3,23% debido a la aplicación de la quinta cuota del convenio colectivo de trabajo 40/89, mientras que las reparaciones subieron 1,28% como consecuencia del mayor costo de la mano de obra y de los insumos vinculados al mantenimiento de las unidades.
Un índice que volvió a acelerarse
Con el aumento de julio, el Índice de Costos del Transporte acumuló una suba cercana al 25% entre enero y julio, reflejando el fuerte incremento registrado durante marzo, cuando el indicador avanzó 10,15%, el mayor salto mensual de los últimos dos años.
Ese comportamiento estuvo asociado principalmente al ajuste del 24,7% que experimentó el precio del gasoil durante marzo, un movimiento que marcó buena parte de la evolución de los costos logísticos durante el primer semestre del año.
Aunque el incremento de julio fue inferior al registrado en abril, cuando el índice había alcanzado 2,42%, representó una aceleración respecto de mayo y junio, meses en los que los aumentos habían sido de 1,91% y 1,81%, respectivamente.

El combustible no aumentó, pero sigue siendo el principal costo
A diferencia de meses anteriores, el gasoil no registró modificaciones durante julio, una estabilidad que estuvo vinculada a la extensión del mecanismo de “buffer” y a una nueva postergación de la actualización plena de los impuestos sobre los combustibles.
Sin embargo, esa pausa no modificó el fuerte peso que mantiene este insumo dentro de la estructura de costos del transporte. Desde enero acumula un incremento del 33,88% y, frente a julio de 2025, el aumento alcanza el 67,54%, consolidándose como uno de los factores que más condicionan la rentabilidad de las empresas del sector.
El informe recordó además la magnitud del cambio registrado en los últimos años: el litro de gasoil pasó de costar $17,59 a comienzos de 2017 a $2.411,757 en la última medición, reflejando el profundo encarecimiento que experimentó el principal insumo del transporte.

Escenario de costos elevados y actividad moderada
Además del combustible, otros componentes continuaron mostrando incrementos durante julio. Los costos financieros aumentaron 2,16%, los neumáticos 1,83%, los seguros 0,62% y el material rodante 0,29%, mientras que patentes y tasas permanecieron sin cambios.
Para las empresas transportistas, el panorama sigue siendo desafiante. La combinación de altos costos operativos, el deterioro de la infraestructura vial y una economía con menor nivel de actividad continúa condicionando la rentabilidad del sector, pese a la moderación que mostraron algunos de los principales insumos durante el último mes.
