Los híbridos de maíz que mejor respondieron según cada ambiente
La campaña 2025/26 dejó rendimientos récord para el maíz temprano y permitió identificar diferencias importantes entre híbridos según el ambiente productivo. Una red integrada por investigadores del INTA Marcos Juárez, INTA Oliveros y técnicos de CREA Sur de Santa Fe evaluó distintos materiales en condiciones reales de producción para aportar herramientas que ayuden a definir la elección y el manejo.
Los ensayos reunieron información de 32 sitios y decenas de híbridos de maíz de distintas empresas, con resultados que mostraron tanto materiales de alto potencial como otros capaces de sostener su desempeño bajo restricciones. La principal conclusión fue que no existe un híbrido universal: la adaptación al ambiente y la estrategia de manejo resultan determinantes para capturar el potencial de cada material.
Marcos Juárez: altos rindes y diferencias entre híbridos
En la red de INTA Marcos Juárez se evaluaron 30 híbridos de 18 empresas en nueve localidades del sudeste y sur de Córdoba. El rendimiento promedio alcanzó 12.683 kilos por hectárea, aunque hubo fuertes diferencias: Marcos Juárez llegó a 15.866 kg/ha, mientras que Mattaldi registró 8.878 kg/ha. La campaña comenzó con buena recarga hídrica y lluvias primaverales, pero luego las precipitaciones se interrumpieron.
El ranking fue encabezado por NS 7765 VIP3, de Nidera, con 13.428 kg/ha, seguido por BASF 5575 VT3P, NK 825 VIP3 CL, DK73-73TRE y ACA 471 VIP3. Federico Pagnan, del INTA, destacó que algunos materiales de Bayer mostraron elevada tolerancia a densidades altas, mientras que NS 7765 sobresalió por su producción por planta y flexibilidad de espiga. NK 825, en tanto, mostró capacidad para generar macollos fértiles cuando disminuyó la población.

CREA Sur de Santa Fe confirmó los materiales destacados
La red de CREA Sur de Santa Fe evaluó 18 híbridos de maíz en 12 sitios y alcanzó un promedio de 13.882 kg/ha. La Subregión 3 obtuvo el mayor rendimiento, con 14.365 kg/ha, seguida por la Subregión 2, con 14.320 kg/ha. La Subregión 1 promedió 12.571 kg/ha, confirmando nuevamente la influencia del ambiente sobre el resultado final.
En esta red, ACA 471 VIP3 encabezó el ranking con 14.562 kg/ha, seguido por BASF 5575 VT3P, DK73-73TRE, AFA 32-06 VT3P y LT3-02 TRE. También se destacó ST 9939 VIPTERA3 por su plasticidad reproductiva: según Pagnan, logró rendimientos similares con 60.000 y 80.000 plantas por hectárea en ambientes cercanos a 13.000 kg/ha, una muestra de su capacidad de compensación.
Oliveros: el agua volvió a marcar la diferencia
La red de INTA Oliveros analizó 22 híbridos de maíz en 11 localidades y obtuvo un rendimiento promedio de 12.525 kg/ha. Runciman alcanzó 15.788 kg/ha y Venado Tuerto 15.467 kg/ha, mientras que Arroyo Seco quedó en 6.471 kg/ha. El déficit de lluvias durante diciembre y enero fue determinante para los ambientes más afectados.

BASF 5575 VT3 Pro fue el material de mayor rendimiento promedio, con 12.526 kg/ha, seguido por NS 7765 VIP3, LT 3-02 Trecepta, DK73-73 Trecepta y DK69-62 Trecepta. Pagnan remarcó que varios materiales volvieron a aparecer entre los primeros puestos, una coincidencia que refuerza la confiabilidad de la información generada por las distintas redes.
El ambiente define qué híbrido de maíz conviene
El análisis conjunto incorporó además información de INTA, CREA, Aapresid, universidades y ensayos independientes. Los investigadores relacionaron el rendimiento de cada híbrido de maíz con el potencial del ambiente para determinar cuáles son más estables y cuáles responden mejor cuando las condiciones productivas mejoran.
BASF 5575 mostró un rendimiento 7,2% superior a la media y una respuesta estable. ACA 471 y DK73-73 también superaron el promedio. NS 7765 presentó una pendiente superior a uno, por lo que se posiciona especialmente en ambientes de media y alta productividad. DK69-62, con una pendiente de 0,86, mostró mejor adaptación a ambientes de menor potencial.

La conclusión de los ensayos es clara: elegir un híbrido de maíz solamente por su rendimiento promedio puede llevar a decisiones equivocadas. La información de múltiples redes permite conocer cómo responde cada material frente a cambios en productividad, disponibilidad de agua y densidad. Para los productores y asesores, ese conocimiento permite ajustar el híbrido y su manejo al ambiente específico y mejorar las posibilidades de capturar rendimiento.
