Aprueban un nuevo maíz transgénico con resistencia a insectos y tolerancia a herbicidas
La biotecnología volvió a sumar una innovación para la producción agrícola argentina. El Gobierno nacional autorizó la comercialización de un nuevo evento de maíz genéticamente modificado desarrollado por Syngenta, que incorpora protección frente a determinados insectos plaga y tolerancia a herbicidas a base de glufosinato de amonio.
La decisión fue oficializada mediante la Resolución 108/2026 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), publicada en el Boletín Oficial, que habilita la comercialización para todo uso del evento SYN-ØØØ98-3. Desde el organismo destacaron que la aprobación se concretó luego de superar todas las evaluaciones técnicas, ambientales, sanitarias y comerciales exigidas por la normativa vigente para este tipo de desarrollos biotecnológicos.
Una tecnología orientada a mejorar la productividad
Según explicó la Secretaría de Agricultura, el nuevo evento incorpora protección frente a ciertos insectos coleópteros plaga que afectan al cultivo de maíz, además de otorgar tolerancia a herbicidas formulados a base de glufosinato de amonio. De esta manera, los productores dispondrán de una nueva alternativa para integrar dentro de sus estrategias de manejo agronómico.
Desde la cartera agropecuaria señalaron que esta tecnología constituye una herramienta adicional para el manejo integrado del maíz, ya que facilita el control de plagas específicas y amplía las opciones disponibles para el manejo de malezas. El objetivo es contribuir a una producción más eficiente, con mayores posibilidades de preservar el potencial de rendimiento y optimizar el uso de insumos.

La incorporación de nuevos eventos biotecnológicos forma parte de un proceso continuo de innovación que caracteriza a la agricultura argentina. El maíz es uno de los cultivos que más avances tecnológicos ha incorporado en las últimas décadas, tanto en materia de mejoramiento genético como en protección sanitaria.
El respaldo de las evaluaciones científicas
Antes de recibir la autorización comercial, el evento SYN-ØØØ98-3 fue sometido al proceso regulatorio previsto para todos los organismos genéticamente modificados que se desarrollan o introducen en el país. En ese marco intervino la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), organismo encargado de analizar los posibles impactos ambientales.
Tras completar las evaluaciones correspondientes, la CONABIA concluyó que el nuevo maíz presenta un comportamiento agrofenotípico similar al de su contraparte convencional y que no evidencia riesgos nuevos ni incrementados para el agroecosistema. Además, los estudios determinaron que las proteínas expresadas por el evento son inocuas y que no generan efectos adversos sobre organismos no blanco considerados relevantes para el ambiente.

Como sucede habitualmente en este tipo de aprobaciones, la autorización también establece obligaciones para la empresa desarrolladora. En este caso, Syngenta deberá implementar un Plan de Manejo de Resistencia de Insectos (PMRI), una herramienta destinada a reducir el riesgo de aparición de poblaciones resistentes y preservar la eficacia de la tecnología en el largo plazo.
Evaluación sanitaria y análisis del impacto comercial
El proceso regulatorio también incluyó la participación de otros organismos del Estado. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) evaluó la aptitud del producto para consumo humano y alimentación animal, concluyendo que el evento cumple con los requisitos establecidos para su utilización.
En paralelo, la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional analizó el eventual impacto que la incorporación de este nuevo maíz podría tener sobre las exportaciones argentinas, considerando los requisitos comerciales y regulatorios de los principales mercados compradores. Según informó el Gobierno, esa evaluación también arrojó resultados favorables.

Con todas las instancias técnicas completadas, la Secretaría de Agricultura resolvió aprobar la comercialización del evento, al considerar que cumple con los criterios científicos y regulatorios vigentes. Desde el organismo remarcaron que esta decisión ratifica el compromiso de la Argentina con un sistema de evaluación basado en evidencia científica, que desde hace más de 30 años acompaña la incorporación responsable de nuevas tecnologías para el sector agropecuario.
Para el Gobierno, la aprobación de este nuevo maíz transgénico fortalece la oferta tecnológica disponible para los productores argentinos y refleja la continuidad de un esquema regulatorio que busca combinar innovación, seguridad y competitividad, permitiendo que el país mantenga su posición entre los principales referentes mundiales en el desarrollo y adopción de biotecnología aplicada a la agricultura.
