Feedlots rentables, carne firme en el mundo e inflación estable: las señales que sigue la ganadería
La ganadería argentina transita un escenario en el que convergen señales positivas para la producción con un contexto macroeconómico que, por ahora, mantiene previsibilidad. Mientras los feedlots conservan márgenes favorables, los precios internacionales de la carne vacuna continúan en ascenso y las expectativas inflacionarias permanecen relativamente estables, según distintos indicadores relevados en el último informe de Rosgan.
Uno de los datos más destacados para la ganadería surge de los cálculos de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), que muestran que una operación tradicional de engorde a corral genera actualmente un margen bruto equivalente a 11 kilos de novillito terminado por animal. El resultado refleja una ecuación económica que sigue siendo atractiva para los productores pese al elevado valor de reposición de la hacienda.
El engorde a corral mantiene números positivos en la ganadería
De acuerdo con la CAF, una recría y terminación típica desarrollada durante 131 días, con una ganancia cercana a los 250 kilos por cabeza, permite obtener un margen bruto estimado en $56.752 por animal antes de descontar impuestos e intereses financieros.
Tomando como referencia un valor de $5.200 por kilo de novillito gordo, ese margen representa aproximadamente 11 kilos de hacienda terminada, una relación que prácticamente no mostró cambios respecto de mayo y que se ubica cerca de un 10% por encima de la observada en igual período del año pasado.

La mejora para este sector de la ganadería se explica principalmente por la relación entre el precio de venta y el costo de alimentación. Si bien el índice ternero/novillito continúa elevado y alcanza 1,48, lo que encarece la reposición, la relación de precios entre el novillito gordo y el maíz ronda actualmente los 16 kilos, muy por encima del promedio histórico de entre 10 y 12 kilos.
Este diferencial permite compensar parte del mayor costo de compra de la invernada y sostiene la rentabilidad de los sistemas intensivos de la ganadería. En otras palabras, el maíz continúa relativamente barato en comparación con el valor de venta de la hacienda terminada, favoreciendo los resultados económicos de los corrales.
La carne vacuna lidera las subas en el mercado internacional
Mientras tanto, el escenario global sigue aportando señales favorables para la ganadería. Los últimos datos difundidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) muestran que la carne vacuna continúa siendo una de las proteínas con mejor desempeño en los mercados internacionales.
El índice general de precios de la carne elaborado por el organismo se ubicó en mayo en 130,5 puntos, prácticamente sin cambios respecto del mes anterior. Sin embargo, la comparación anual revela una mejora del 6,3%, impulsada principalmente por la evolución de la carne bovina y ovina.

En particular, el índice específico de la carne vacuna alcanzó los 156,2 puntos, lo que implica un incremento interanual del 16%, muy superior al aumento del 2% registrado por la carne aviar. Incluso, contrasta con la carne porcina, que mostró una caída del 7% en el mismo período.
Inflación y expectativas económicas
En el plano macroeconómico más allá de la ganadería, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central mostró pocas modificaciones respecto de las previsiones anteriores. Los analistas consultados mantuvieron una proyección de inflación del 30,5% para diciembre de 2026, reflejando una expectativa de estabilidad en el proceso de desaceleración de precios.
Para mayo, la estimación de inflación mensual permaneció en 2,3%, mientras que para diciembre de 2027 la previsión se ubicó en 19,9%. Estos números continúan siendo observados de cerca por los distintos actores de la cadena agropecuaria debido a su impacto sobre costos, inversiones y decisiones comerciales.

Las proyecciones también contemplan un tipo de cambio oficial de $1.658 por dólar hacia fin de año. Al mismo tiempo, los analistas mejoraron levemente la expectativa de crecimiento económico al 2,9% para 2026, mientras que la tasa de desempleo proyectada para fines de ese año se mantuvo en 7,4%.
Con feedlots que sostienen rentabilidad, una demanda internacional firme y expectativas macroeconómicas relativamente estables, la ganadería encuentra hoy varios factores de apoyo. No obstante, la evolución de los costos, el comportamiento del consumo interno y la dinámica de los mercados externos seguirán siendo determinantes para definir el rumbo del sector durante la segunda mitad del año.
