Destete: cómo transformar una etapa crítica en una oportunidad productiva


En plena temporada de destetes y con los remates ganaderos marcando el pulso del negocio, el manejo sanitario vuelve a ocupar un lugar central en la toma de decisiones productivas. El destete no es simplemente una práctica más dentro del calendario, sino una instancia que define en gran medida el desempeño futuro de los animales. Una correcta planificación en esta etapa puede evitar pérdidas y potenciar la eficiencia del sistema ganadero.

Además del impacto inmediato, lo que ocurra durante el destete condiciona toda la etapa de recría. Los terneros que atraviesan este proceso de manera ordenada y con bajo estrés logran mejores índices de conversión y crecimiento. Por el contrario, una mala transición suele traducirse en retrocesos productivos difíciles de recuperar en el corto plazo.

Estrés y transición: el principal desafío

“El destete es uno de los momentos de mayor estrés para el ternero”, explica el médico veterinario Simón Harguindeguy, asesor técnico de Vetanco, para el medio ZonaCampo. Durante esta etapa, se combinan factores como la separación de la madre, el cambio de alimentación y, en muchos casos, el traslado o la mezcla con otros animales. Todo esto genera un escenario complejo que requiere especial atención.

En ese sentido, una transición mal manejada puede impactar directamente en la ganancia de peso y en la salud general del rodeo. El estrés no solo afecta el comportamiento del animal, sino que también repercute en su fisiología. Reducir estos factores estresantes es clave para sostener el rendimiento productivo.

Destete, ganadería
Foto: ZonaCampo

Defensas bajas y mayor riesgo sanitario

Uno de los efectos más importantes del estrés es su impacto sobre el sistema inmune. Durante el post destete, las defensas del ternero tienden a disminuir, dejándolo más expuesto a enfermedades. En particular, las afecciones respiratorias aparecen como las de mayor incidencia y consecuencias económicas en esta etapa.

“Son las enfermedades de mayor impacto en este momento del ciclo”, advierte Harguindeguy. Por eso, insiste en que no se debe esperar a que los problemas aparezcan para actuar, sino trabajar de forma anticipada. La prevención permite reducir costos sanitarios y evitar pérdidas productivas significativas.

Prevención y planificación sanitaria

Frente a este escenario, la implementación de un plan sanitario integral resulta fundamental. Esto incluye la aplicación de vacunaciones estratégicas, refuerzos inmunitarios y un seguimiento constante del estado de los animales. Un calendario bien diseñado permite atravesar el destete con mayor previsibilidad y menor riesgo.

A su vez, la sanidad debe complementarse con una adecuada nutrición y acceso a agua de calidad, factores esenciales para fortalecer la respuesta inmunitaria. La combinación de estos elementos genera un entorno más favorable para que el animal enfrente el cambio sin sobresaltos.

Destete, Ganadería
Foto: ZonaCampo

El manejo también es sanidad

Más allá de los tratamientos específicos, el manejo diario tiene un rol determinante en la reducción del estrés. Prácticas como evitar movimientos bruscos, reducir el hacinamiento y garantizar condiciones de confort inciden directamente en el bienestar animal y en su desempeño productivo.

“Muchas veces no se trata solo de aplicar productos, sino de entender que el manejo también es sanidad”, remarca Harguindeguy. Esta mirada integral implica que cada decisión dentro del establecimiento puede influir en la salud del rodeo, desde la logística hasta el diseño de los corrales.

Inmunización y preparación para la recría

Un punto clave es llegar al destete con animales correctamente inmunizados, lo que permite reducir la vulnerabilidad en este momento crítico. Contar con al menos dos dosis de vacunas contra enfermedades clostridiales y respiratorias asegura un nivel de protección adecuado.

Esta preparación no solo apunta a evitar enfermedades, sino también a optimizar el rendimiento en la etapa de recría, donde el objetivo es maximizar la ganancia de kilos. Un ternero sano y bien preparado tiene mayores probabilidades de expresar todo su potencial productivo.

Ganadería, terneros, destete

Control parasitario y suplementación estratégica

El control de la carga parasitaria es otro de los pilares en esta etapa. Los parásitos generan pérdidas silenciosas que afectan el crecimiento y la eficiencia del animal, por lo que su control resulta indispensable dentro de cualquier estrategia sanitaria.

En paralelo, la suplementación con minerales y vitaminas adquiere relevancia en situaciones de carencias nutricionales. Estos aportes permiten corregir deficiencias que limitan el desarrollo y la respuesta inmunitaria, asegurando mejores condiciones para el crecimiento.

“El destete bien manejado no es un problema, es una oportunidad”, resume el especialista. Esta afirmación sintetiza la importancia de abordar esta etapa con una mirada estratégica y preventiva, en lugar de reactiva.