Fertilización estratégica: el INTA advierte que planificar será decisivo para sostener los rindes


En un contexto atravesado por el aumento de costos y la necesidad de mejorar la eficiencia de cada decisión productiva, especialistas del INTA remarcaron la importancia de planificar con anticipación la fertilización de los cultivos para sostener los niveles de productividad. Desde la estación experimental de Oliveros, en Santa Fe, los técnicos destacaron que el manejo nutricional será una de las variables más sensibles de la próxima campaña, especialmente ante el encarecimiento de los fertilizantes y la necesidad de optimizar cada aplicación.

Fernando Salvagiotti, coordinador del programa Ecofisiología y Agroecosistemas del organismo, explicó que la coyuntura actual obliga a tomar decisiones más precisas. Según indicó, la nutrición ocupa un lugar central junto con la elección del cultivar y la fecha de siembra, ya que define gran parte del potencial productivo de cada lote. En este escenario, el especialista insistió en la necesidad de pensar estrategias integrales y adaptadas a cada ambiente.

El técnico subrayó además que realizar análisis de suelo resulta fundamental para conocer el estado inicial de cada planteo y definir las necesidades concretas de nutrientes. “Permite conocer el punto de partida y definir una estrategia de manejo acorde a cada situación”, sostuvo Salvagiotti. En esa línea, explicó que los déficits más frecuentes siguen siendo nitrógeno, fósforo y azufre, aunque también comenzaron a detectarse carencias crecientes de micronutrientes como zinc en distintas regiones agrícolas.

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Foto: INTA

Diagnóstico y rotación, dos herramientas clave

Desde el INTA remarcaron que la fertilización ya no puede abordarse como una práctica aislada, sino como parte de un sistema integral de manejo. En este sentido, recomendaron combinar herramientas como diagnóstico por ambiente, planificación anticipada y rotación de cultivos para lograr una utilización más eficiente de los insumos.

Uno de los aspectos destacados por los especialistas fue el aporte de las leguminosas y cultivos de servicio dentro de las rotaciones agrícolas. Especies como vicia, arveja o lenteja pueden generar un importante aporte de nitrógeno al suelo y reducir parte de las necesidades de fertilización nitrogenada en los cultivos posteriores.

Sin embargo, los técnicos aclararon que estos aportes no reemplazan completamente la fertilización tradicional. En especial, advirtieron que los cultivos continúan demandando fósforo y otros nutrientes esenciales, sobre todo en lotes con baja disponibilidad natural. “La clave está en combinar estrategias: diagnóstico, planificación por ambiente y manejo de la rotación”, explicó Salvagiotti.

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El desafío de ajustar las dosis en un contexto complejo

Otro de los puntos centrales planteados por el INTA tiene que ver con la necesidad de adaptar las dosis de fertilización al escenario económico actual. El fuerte incremento en el valor de los fertilizantes modificó la relación insumo-producto y obligó a recalcular márgenes. En el caso del fósforo, los especialistas indicaron que, aun cuando no sea posible recomponer completamente los niveles del suelo, será necesario aplicar dosis mínimas que permitan cubrir la demanda de los cultivos y evitar un deterioro mayor de la fertilidad.

Para el nitrógeno, en tanto, recomendaron trabajar con esquemas más flexibles y dinámicos. Salvagiotti explicó que la dosis económicamente óptima podría ser menor respecto de otras campañas, aunque remarcó que será clave seguir la evolución de los cultivos y del mercado para evaluar posibles refertilizaciones. La planificación, según señalaron, deberá contemplar tanto variables agronómicas como económicas, en un contexto donde cada decisión impacta directamente sobre la rentabilidad.

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Eficiencia y sustentabilidad, los ejes de la próxima campaña

Frente a un escenario de costos elevados y márgenes ajustados, desde el INTA consideran que la fertilización planificada marcará la diferencia entre sistemas más eficientes y planteos con mayores riesgos productivos. La combinación entre análisis de suelo, rotaciones adecuadas y manejo inteligente de nutrientes aparece como una herramienta central para sostener rendimientos y preservar la fertilidad.

En este contexto, los especialistas insistieron en que cada lote requiere un diagnóstico específico y decisiones de fertilización ajustadas a su potencial productivo. La agricultura de precisión y el manejo por ambientes ganan cada vez más relevancia, especialmente cuando el objetivo es optimizar recursos sin resignar productividad.