La faena vacuna repunta en marzo pero el primer trimestre sigue en retroceso
El último informe del Rosgan, en base a datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, refleja un repunte en la actividad frigorífica durante marzo, aunque el balance del primer trimestre del año continúa mostrando una contracción. La faena mensual superó el millón de cabezas, con un fuerte crecimiento respecto de febrero, pero todavía sin lograr revertir la caída acumulada en lo que va de 2026.
En detalle, durante marzo se faenaron 1.029.000 vacunos, lo que implica un incremento del 11,2% en comparación con el mes previo, aunque prácticamente sin variaciones frente al mismo mes de 2025, con una leve baja del 0,2%. Este comportamiento evidencia una recuperación coyuntural en la actividad, en un contexto todavía condicionado por factores estructurales.
Un rebote mensual que no alcanza a compensar la caída
El crecimiento registrado en marzo responde, en parte, a una mayor salida de hacienda hacia los frigoríficos tras un febrero más moderado. El aumento en la faena sugiere una reactivación de la oferta en el corto plazo, posiblemente vinculada a cuestiones estacionales y a la necesidad de los productores de ajustar cargas.
Sin embargo, al observar el acumulado del año, el panorama es distinto. Durante el primer trimestre, la faena totalizó 2,97 millones de cabezas, lo que representa una caída del 7,6% respecto del mismo período de 2025. Este retroceso confirma que la recuperación mensual aún no logra consolidarse en una tendencia sostenida.

Mayor producción de carne en marzo
Como resultado del incremento en la actividad, la producción de carne también mostró una mejora significativa. En marzo se obtuvieron 243.271 toneladas equivalente res con hueso, lo que representa un aumento del 12,2% frente a febrero.
En términos interanuales, la producción también registró una suba del 3,3%, lo que marca un desempeño positivo en comparación con el mismo mes del año pasado. Este dato resulta relevante, ya que refleja que, más allá de la menor cantidad de animales faenados en el acumulado anual, el volumen de carne producido mantiene cierto dinamismo.
El peso medio, una variable clave
Uno de los factores que explica esta mejora en la producción es el aumento en el peso promedio de las reses. En marzo, el peso medio por animal se ubicó en 236 kilos, lo que representa unos 8 kilos más que el promedio registrado un año atrás.

Este incremento en el peso de faena permite compensar, al menos parcialmente, la menor cantidad de cabezas procesadas. Un mayor peso por animal se traduce en más kilos de carne disponibles, lo que contribuye a sostener la oferta en el mercado, tanto interno como externo.
Señales mixtas para el sector ganadero
El comportamiento de la faena y la producción deja señales mixtas para el sector. Por un lado, el repunte de marzo muestra una mayor actividad en la industria frigorífica, lo que podría anticipar una mejora en la dinámica de corto plazo.
Por otro lado, la caída acumulada en el trimestre refleja un proceso de ajuste en el stock ganadero o en las decisiones productivas, que limita la disponibilidad de hacienda. Este escenario puede tener implicancias tanto en los precios como en la capacidad de abastecimiento en los próximos meses.

Un contexto de transición para la cadena cárnica
En conjunto, los datos del informe del Rosgan muestran un sector en transición, donde conviven signos de recuperación puntual con una tendencia general de menor actividad. La evolución de la faena en los próximos meses será clave para determinar si el repunte de marzo logra consolidarse.
Al mismo tiempo, variables como el peso de faena, la oferta de hacienda y la demanda —tanto interna como externa— seguirán siendo determinantes. El desafío para la cadena cárnica será encontrar un equilibrio entre producción, consumo y exportaciones, en un contexto económico y productivo que continúa en proceso de ajuste.
