El sorgo gana terreno y se fortalece como motor exportador


El sorgo volvió a posicionarse como uno de los cultivos con mayor proyección comercial para la Argentina gracias al crecimiento de la demanda internacional, especialmente desde China. El cereal comenzó a recuperar protagonismo dentro del comercio exterior argentino y hoy moviliza cada vez más embarques desde los puertos del Gran Rosario, consolidándose como una alternativa de peso dentro del complejo agroexportador nacional.

Aunque históricamente las exportaciones agrícolas argentinas estuvieron dominadas por la soja y el maíz, el sorgo empezó a ganar participación a partir de los cambios registrados en el mercado global. La creciente necesidad de abastecimiento del gigante asiático y las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China modificaron el mapa internacional del cereal y abrieron una oportunidad para los productores argentinos.

Actualmente, la Argentina exporta cerca del 20% de toda su producción de sorgo. Más de 1,7 millones de toneladas salen cada año desde los puertos fluviales del Gran Rosario, el principal nodo agroindustrial del país y uno de los complejos exportadores más importantes del mundo.

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El Gran Rosario concentra buena parte de los embarques

De acuerdo con informes de la Bolsa de Comercio de Rosario, el denominado Up River rosarino concentra aproximadamente el 15% de las exportaciones mundiales de sorgo. Ese volumen posiciona a la región como un actor estratégico dentro del comercio internacional del cereal y fortalece el movimiento logístico y comercial de los puertos santafesinos.

La demanda china aparece como el principal motor del crecimiento exportador. Según estimaciones privadas correspondientes a la campaña 2024/2025, las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior alcanzaron alrededor de 1,5 millones de toneladas y cerca del 90% tendría como destino el mercado chino. El interés asiático consolidó al sorgo argentino como un producto cada vez más competitivo dentro del escenario global.

El nuevo escenario internacional también favoreció a la Argentina frente a otros proveedores tradicionales. Las disputas comerciales entre Washington y Beijing provocaron una reconfiguración del mercado mundial de granos y permitieron que el sorgo argentino ganara espacio dentro de las compras chinas, mejorando su posicionamiento comercial y ampliando sus perspectivas de crecimiento.

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Alimentación animal y bebidas, los principales destinos

En China, el sorgo argentino tiene dos grandes destinos industriales. Por un lado, es utilizado masivamente para alimentación animal, especialmente dentro del sector porcino y en la elaboración de alimentos balanceados. La expansión de la producción ganadera china incrementó la necesidad de importar granos alternativos, favoreciendo directamente las exportaciones argentinas.

Por otro lado, el cereal también resulta clave para la fabricación de baijiu, una de las bebidas alcohólicas más consumidas en el país asiático. La producción de esta bebida tradicional requiere grandes volúmenes de sorgo, lo que explica parte de la fuerte demanda sostenida desde el mercado chino durante las últimas campañas.

El avance de las exportaciones también tiene impacto directo sobre las economías regionales argentinas. Las provincias de Córdoba, Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero aparecen entre las principales zonas productoras que abastecen el circuito exportador. El crecimiento del cereal genera movimiento económico, mayor actividad logística y nuevas oportunidades comerciales para distintas regiones agrícolas del país.

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Un cultivo que busca consolidarse en el comercio exterior

El nuevo protagonismo del sorgo refleja además un proceso de diversificación dentro del esquema exportador argentino. Frente a un mercado internacional cada vez más dinámico y competitivo, el cereal comenzó a ocupar un espacio que años atrás aparecía mucho más limitado frente al predominio de otros cultivos tradicionales.

Desde el sector agroexportador destacan que la combinación entre demanda internacional, competitividad local y ventajas logísticas posiciona al sorgo como uno de los granos con mejores perspectivas para los próximos años. La capacidad del Gran Rosario para concentrar embarques y responder rápidamente a los mercados externos aparece como uno de los factores centrales para sostener el crecimiento.

Con China consolidada como principal comprador y un contexto internacional que continúa ofreciendo oportunidades, el sorgo argentino atraviesa una etapa de expansión comercial. El desafío hacia adelante será sostener la competitividad, ampliar mercados y consolidar un cultivo que volvió a ganar protagonismo dentro del comercio agrícola global.