Argentina se convirtió en el mayor consumidor de huevos del mundo
La Argentina logró posicionarse como el principal consumidor mundial de huevos y consolidó el peso de su cadena ovoavícola dentro del mercado internacional. Según un relevamiento del Instituto Latinoamericano del Huevo (ILH), coordinado bajo la Asociación Latinoamericana de Avicultura, el consumo local llegará en 2025 a 398 unidades por habitante al año. La cifra representa un nuevo récord para el país y lo ubica al frente del ranking global.
El dato fue destacado también por la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA), que remarcó la importancia del mercado interno argentino dentro de una región que produce el 13% de los huevos consumidos a nivel mundial. Para la entidad, el liderazgo alcanzado refleja el crecimiento sostenido de la actividad y el fuerte nivel de incorporación de tecnología dentro de la cadena productiva nacional.
La producción argentina acompaña ese avance del consumo. Actualmente el país cuenta con 62,7 millones de aves en postura y una producción anual cercana a los 19.000 millones de huevos. La escala alcanzada permite abastecer con comodidad la demanda doméstica, mientras el sector comienza a explorar nuevas oportunidades comerciales en los mercados externos.

Un crecimiento sostenido en producción y demanda
El informe también refleja una fuerte expansión del parque productivo durante el último año. Entre 2024 y 2025, la cantidad de aves en postura pasó de 57,7 millones a 62,7 millones, lo que representa un crecimiento del 8,67%. En paralelo, el consumo interno aumentó 35 unidades por habitante y registró una suba interanual de 9,75%.
En la comparación regional, la Argentina quedó por encima de México, que alcanzó un consumo de 392 huevos per cápita, y de Colombia, con 365 unidades por persona. Además, el promedio latinoamericano quedó bastante más abajo, con 304 huevos por habitante en 2025. La diferencia muestra la magnitud del mercado argentino y el lugar que ocupa el huevo dentro de la alimentación cotidiana.

Precios competitivos y desafíos para el sector
Desde CAPIA señalaron que uno de los factores que permitió sostener el crecimiento del consumo fue la competitividad del producto frente a otras proteínas animales. El huevo logró mantener precios accesibles y un abastecimiento constante, incluso en un contexto económico complejo marcado por inflación, caída del poder adquisitivo y aumento de costos productivos.
El informe estimó que el consumo argentino equivale a 33,20 docenas de huevos por persona al año, con un precio promedio de US$2,65 por docena. Para una familia tipo, esto representa un gasto anual cercano a los US$351,93, equivalente al 5,03% de sus ingresos. Desde el sector remarcaron que, pese a esos valores competitivos, la actividad continúa afrontando una carga impositiva elevada, incluyendo un IVA del 21% que no tienen otras proteínas.
A pesar del fuerte desempeño del mercado interno, las exportaciones todavía representan un desafío pendiente para la industria regional. Según CAPIA, los envíos externos de huevos equivalen apenas al 0,8% de la producción total latinoamericana. La cadena argentina llega a 2025 con una combinación de alta demanda, crecimiento productivo y capacidad técnica, aunque todavía busca consolidar una presencia más fuerte en el comercio internacional.

Una cadena que apuesta a seguir creciendo
El avance del sector ovoavícola argentino se apoya también en mejoras tecnológicas y en una mayor profesionalización de los sistemas productivos. La incorporación de equipamiento moderno, mejores condiciones sanitarias y mayor eficiencia en alimentación permitieron acompañar el incremento de la demanda sin generar problemas de abastecimiento.
Desde la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas sostienen que el desafío hacia adelante será mantener la competitividad y ampliar mercados. El crecimiento del consumo interno consolidó al huevo como uno de los alimentos más elegidos por los argentinos, tanto por su valor nutricional como por su relación precio-calidad frente a otras alternativas.
Con una producción de huevos en expansión y el liderazgo mundial en consumo, la cadena ovoavícola argentina atraviesa uno de sus mejores momentos. El sector apuesta ahora a sostener ese crecimiento, mejorar su inserción exportadora y continuar fortaleciendo una actividad que se transformó en uno de los pilares de la alimentación local.
