Bosques y ganadería: el INTA impulsa 40 planes de manejo


La integración entre producción ganadera y conservación del bosque nativo busca dar un nuevo paso en distintas regiones del país. El INTA trabaja en la formulación de 40 Planes de Manejo de Bosques con Ganadería Integrada (MBGI) en establecimientos productivos de 12 provincias, una estrategia que apunta a mejorar la actividad ganadera sin profundizar la degradación de los ecosistemas naturales.

La iniciativa se desarrolla mediante una Carta Acuerdo entre el INTA y la FAO y forma parte del Proyecto Pagos por Resultados de REDD+ de la Argentina. El programa busca reducir la deforestación y degradación de los bosques nativos mediante sistemas productivos sustentables. Para su implementación, el proyecto cuenta con US$82 millones del Fondo Verde para el Clima, mientras que los 40 planes coordinados por el INTA concentran una inversión cercana a US$4,4 millones.

Una producción integrada a los bosques

El enfoque MBGI propone que la ganadería y el bosque nativo convivan dentro de un sistema planificado, en lugar de considerar la conservación y la producción como actividades necesariamente contrapuestas. El objetivo es aprovechar los recursos disponibles sin comprometer la capacidad de recuperación del ecosistema ni la productividad futura de los establecimientos.

Entre los principales beneficios identificados aparecen la conservación de la biodiversidad de los bosques, una mayor fijación de carbono y más resiliencia frente a las sequías. Además, estos sistemas pueden contribuir a que la producción ganadera y forestal cumpla con requisitos ambientales cada vez más importantes para acceder a mercados internacionales.

Ganadería, Bosques Nativos
Foto: INTA

Pablo Peri, coordinador del Programa Forestal Nacional del INTA, destacó que la iniciativa permite llevar al territorio más de dos décadas de investigación desarrollada por el organismo. El especialista explicó que el conocimiento acumulado sobre agroecosistemas complejos podrá aplicarse directamente en los campos, con herramientas adaptadas a las características productivas y ambientales de cada establecimiento.

Planes adaptados a cada establecimiento

La asistencia técnica no se limita a la elaboración de un documento. El proceso comienza con relevamientos socioeconómicos y ambientales, continúa con inventarios forestales y cartografía y contempla posteriormente el ajuste de la carga ganadera, el diseño de infraestructura y la planificación del manejo forrajero y forestal.

También se incorporan análisis de riesgos, planes de gestión ambiental y sistemas de seguimiento y monitoreo. El objetivo es contar con información que permita evaluar simultáneamente el desempeño económico, productivo y ambiental de los sistemas MBGI en diferentes bosques y regiones ganaderas.

Ganadería, Bosques Nativos
Foto: INTA

Hernán Hernández, coordinador del Proyecto I068 del INTA sobre integración de sistemas forestales y ganaderos, explicó que el organismo participa de la Mesa Nacional de MBGI y de comités técnicos provinciales. Según remarcó, la Ley de Bosques requiere herramientas concretas que permitan avanzar hacia un manejo sustentable y revertir los procesos de degradación y pérdida del bosque nativo.

Inversiones para mejorar la producción

Los productores que participen tendrán acceso a planes acompañados por inversiones destinadas a manejo ganadero, aprovechamiento forestal, producción de forraje, infraestructura y monitoreo. De esta manera, la iniciativa pretende que la conservación del ambiente esté vinculada con mejoras concretas en las condiciones productivas de los establecimientos.

Los 40 planes se desarrollan en Santiago del Estero, La Rioja, Córdoba, Jujuy, Salta, Tucumán, Santa Fe, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Chubut y Corrientes. Además, el INTA integra el equipo técnico que acompaña otros cuatro sitios MBGI ubicados en San Luis.

Bosque
Foto: INTA

El desafío de una ganadería sin deforestación

Desde la FAO, Agustina Soto Castello, coordinadora del componente MBGI, señaló que el proyecto dispone de una línea de financiamiento específica para productores ganaderos. La meta es respaldar inversiones estratégicas mientras se reduce la degradación del bosque nativo, con una orientación hacia una ganadería libre de deforestación.

La experiencia también permitirá generar información sobre qué resultados ofrecen estos sistemas en diferentes ambientes del país. La combinación de producción, conservación y monitoreo puede convertirse en una herramienta para fortalecer la ganadería sin perder los servicios ecosistémicos que brindan los bosques nativos, uno de los principales desafíos para el desarrollo territorial argentino.