Francia sufrió ante Paraguay, pero Mbappé la llevó a los cuartos de final del Mundial


Francia necesitó de toda la jerarquía de Kylian Mbappé para superar a una durísima Paraguay y sellar su clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026. El delantero convirtió de penal el único gol del encuentro y le dio el triunfo 1-0 al conjunto dirigido por Didier Deschamps, que encontró más dificultades de las esperadas frente al sólido planteo del equipo de Gustavo Alfaro. Ahora, Les Bleus buscarán un lugar entre los cuatro mejores cuando enfrenten a Marruecos, una de las grandes sorpresas del torneo.

Lejos de la contundencia exhibida en sus presentaciones anteriores, el seleccionado francés debió trabajar durante noventa minutos para romper el orden defensivo paraguayo. La Albirroja volvió a demostrar por qué fue una de las revelaciones de la Copa del Mundo y vendió cara su eliminación, apoyada en una actuación sobresaliente del arquero Orlando Gill.

Paraguay resistió con orden y complicó al favorito

El desarrollo del primer tiempo mostró una constante que ya había afectado a varias potencias europeas durante el Mundial: las dificultades para generar espacios frente a rivales que defienden con muchos jugadores. Francia monopolizó la posesión de la pelota, pero encontró enormes problemas para transformar ese dominio en situaciones claras de gol.

El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro ejecutó casi a la perfección el plan que había diseñado. Paraguay cedió deliberadamente la iniciativa, se replegó cerca de su área y apostó a defender con mucha disciplina, dejando a Julio Enciso como única referencia ofensiva para intentar sorprender de contragolpe.

La ocasión más clara de esa primera etapa llegó con un disparo de Jules Koundé, bien resuelto por Orlando Gill, una de las figuras del encuentro, mientras que los defensores paraguayos respondieron con firmeza para bloquear varios intentos antes de que llegaran al arco.

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Mbappé rompió el partido desde los doce pasos

En el complemento, Francia adelantó aún más sus líneas y comenzó a instalarse definitivamente en campo paraguayo. El desgaste físico empezó a sentirse en el equipo sudamericano, aunque la resistencia continuó apoyada en una defensa sólida y en las intervenciones de Gill, que volvió a lucirse con una espectacular atajada ante un remate de Manu Koné.

El partido cambió a partir de una decisión táctica de Deschamps. El ingreso de Désiré Doué aportó desequilibrio por las bandas y apenas unos minutos después el joven atacante fue derribado dentro del área por Diego Gómez. Tras la revisión del VAR, el árbitro sancionó el penal que terminaría definiendo el encuentro en favor de Francia.

Con la responsabilidad habitual en los momentos decisivos, Kylian Mbappé ejecutó la pena máxima con precisión y venció a Gill para establecer el 1-0. El delantero volvió a aparecer cuando su selección más lo necesitaba y destrabó un partido que se había vuelto muy incómodo.

Gill sostuvo la ilusión paraguaya hasta el final

Luego del gol, Gustavo Alfaro buscó cambiar el desarrollo con los ingresos de Gabriel Ávalos y Mauricio, intentando darle mayor presencia ofensiva a un equipo que hasta ese momento había priorizado el orden defensivo por encima del ataque.

Sin embargo, Paraguay nunca logró generar peligro sostenido sobre el arco de Mike Maignan. De hecho, el primer remate directo al arco francés recién llegó a los 89 minutos, cuando Mauricio probó desde afuera del área sin poder sorprender al arquero europeo.

En el otro extremo de la cancha, Orlando Gill volvió a convertirse en el gran sostén de la Albirroja, evitando una derrota más amplia con una doble intervención espectacular frente a Mbappé en los minutos finales.

Julio Enciso, Paraguay, Francia

Francia ya piensa en Marruecos

Con la clasificación asegurada, Francia mantiene intacto su objetivo de conquistar su tercera Copa del Mundo y ya conoce a su próximo rival. En los cuartos de final enfrentará a Marruecos, que avanzó tras derrotar con autoridad por 3-0 a Canadá y buscará seguir haciendo historia en el certamen.

Para el conjunto de Deschamps, el triunfo dejó alivio, pero también varias señales de advertencia. Francia volvió a evidenciar dificultades para romper defensas muy cerradas y necesitó de una acción aislada para avanzar de ronda.