Tierra del Fuego impulsa la acuicultura con un acuerdo para fortalecer la sanidad y la trazabilidad
La acuicultura continúa ganando espacio dentro de las estrategias de diversificación productiva impulsadas por el Gobierno nacional. En ese marco, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el gobierno de Tierra del Fuego firmaron un convenio de cooperación y asistencia técnica destinado a fortalecer las capacidades sanitarias, analíticas y operativas vinculadas al desarrollo de la actividad.
La iniciativa busca consolidar un modelo de crecimiento para el sector en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Para las autoridades, el desarrollo de la acuicultura puede convertirse en una herramienta para generar empleo e incrementar los ingresos del país, a partir del aprovechamiento sostenible de los recursos disponibles en la provincia.
Una agenda de trabajo para acompañar el crecimiento
El acuerdo fue suscripto en la Casa de Tierra del Fuego, en la Ciudad de Buenos Aires, por la presidenta del SENASA, María Beatriz “Pilu” Giraudo, y el gobernador Gustavo Melella. La firma establece una agenda conjunta para impulsar la actividad acuícola, mediante acciones coordinadas entre ambos organismos.
Entre los principales objetivos figura la mejora progresiva de los sistemas de diagnóstico, control sanitario, trazabilidad y certificación. Además, se prevé incorporar metodologías compatibles con estándares reconocidos para fortalecer la calidad y competitividad de las producciones.
Otro de los ejes del convenio es la capacitación de técnicos y profesionales vinculados a la acuicultura. La formación de recursos humanos aparece como una herramienta fundamental para acompañar el crecimiento sostenido de la actividad y responder a las nuevas demandas productivas.

Información estratégica para nuevos proyectos
El acuerdo también contempla la generación de información técnica sobre las cuencas con potencial acuícola. Para ello se llevarán adelante relevamientos, monitoreos y análisis que permitirán obtener una caracterización sanitaria, ambiental e hídrica de la región.
Los estudios buscarán establecer líneas de base que sirvan de referencia para futuras inversiones y proyectos productivos. De esta manera, se contará con información más precisa para evaluar la aptitud de las distintas áreas destinadas a la acuicultura.
Además, los trabajos permitirán elaborar mapas sanitarios, detectar amenazas y definir medidas de bioseguridad. El objetivo es contar con herramientas que faciliten la identificación de riesgos antes de nuevas inversiones, reduciendo incertidumbres para productores y empresas.

El papel del SENASA en la sanidad acuática
Una parte central de la estrategia estará respaldada por el Programa de Enfermedades de los Animales Acuáticos del SENASA. Este esquema tiene la responsabilidad de coordinar acciones destinadas a la prevención, control y eventual erradicación de patologías que afectan a peces, moluscos y crustáceos.
El organismo trabaja sobre enfermedades cuya declaración resulta obligatoria ante la Organización Mundial de Sanidad Animal y también ante las autoridades nacionales. Por ese motivo, el fortalecimiento de las capacidades técnicas permitirá mejorar la prevención de enfermedades de notificación obligatoria.
La disponibilidad de mejores sistemas de monitoreo y diagnóstico también contribuirá a actuar con mayor rapidez frente a eventuales focos sanitarios en la acuicultura. Esto resulta clave para proteger la producción y preservar las condiciones sanitarias de los establecimientos acuícolas.

Trazabilidad y transparencia para acceder a mercados
Otro de los puntos destacados del convenio es el fortalecimiento de los mecanismos de trazabilidad. Las acciones previstas incluyen el desarrollo de herramientas para registrar el movimiento de especies y material genético, además de establecimientos, transportistas y operadores de la cadena.
La integración de esta información permitirá contar con un seguimiento más preciso de cada etapa del proceso productivo de la acuicultura. Al mismo tiempo, facilitará una gestión más eficiente de los riesgos sanitarios, mejorando la capacidad de control y supervisión.
Desde el punto de vista comercial, la trazabilidad representa un requisito cada vez más importante para los mercados internacionales. En este sentido, las autoridades consideran que el fortalecimiento de estos sistemas brindará mayores garantías de transparencia y ayudará a potenciar las oportunidades de comercio exterior para una acuicultura que busca consolidarse como una nueva fuente de desarrollo para la provincia.
