Pesca y acuicultura: un nuevo marco busca agilizar las exportaciones argentinas
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) oficializó un nuevo esquema normativo para la habilitación de destinos de exportación en la cadena pesquera y acuícola. La medida, establecida a través de la Resolución 413/2026, apunta a modernizar y simplificar los procesos administrativos, en línea con las exigencias del comercio internacional de pesca y la dinámica de un sector en crecimiento.
La iniciativa fue impulsada por la Dirección de Inocuidad de Pesca y Acuicultura del organismo sanitario, en el marco de un proceso más amplio de actualización institucional. El objetivo central es optimizar la gestión de los envíos al exterior, incorporando herramientas tecnológicas y criterios que permitan mayor rapidez y previsibilidad para los operadores del sector.
En este sentido, la normativa busca mejorar la trazabilidad y la eficiencia de los trámites vinculados a la certificación sanitaria. Esto resulta clave en un contexto donde los mercados internacionales exigen estándares cada vez más estrictos, tanto en materia de inocuidad como en documentación respaldatoria.

Herramientas digitales y nuevos criterios operativos
Uno de los pilares del nuevo esquema es la incorporación del Sistema de Gestión de Certificados (SIGCER), aprobado previamente por la Resolución 462/2014. Esta plataforma se consolida como la herramienta central para tramitar la habilitación de destinos de exportación, permitiendo digitalizar procesos y reducir la carga administrativa para los establecimientos pesqueros.
Además, la resolución introduce mejoras funcionales dentro del sistema, como la denominada “corrección por datos”. Esta herramienta permitirá subsanar errores administrativos de manera más ágil, evitando demoras innecesarias en las exportaciones de pesca y facilitando la continuidad de los trámites sin tener que reiniciar procesos completos.
Otro aspecto relevante es la incorporación del concepto de “bloques de países”. Bajo este criterio, se agrupan naciones que comparten requisitos higiénico-sanitarios y documentales equivalentes. Este enfoque permitirá simplificar la gestión de habilitaciones, evitando la tramitación individual para cada destino cuando las exigencias sean similares.

Adaptación al comercio internacional y nuevos mercados
La inclusión de bloques responde a la necesidad de adaptar la normativa a las características del comercio global de la pesca. El sector pesquero y acuícola opera en mercados altamente diversificados, donde las condiciones de acceso pueden variar, pero también presentar similitudes que ahora podrán ser aprovechadas para agilizar exportaciones.
En esta línea, la resolución también contempla la incorporación de la Unión Económica Euroasiática como bloque económico dentro del sistema SIGCER. Se trata de un paso estratégico que abre nuevas posibilidades comerciales para la pesca, al facilitar la operatoria con países que integran ese espacio económico.
El nuevo marco normativo no solo apunta a reducir tiempos administrativos, sino también a mejorar la competitividad del sector. Una gestión más eficiente de los destinos de exportación puede traducirse en mayores oportunidades comerciales, especialmente para pequeñas y medianas empresas que necesitan procesos más ágiles para insertarse en mercados externos.

Impacto en la cadena productiva y desafíos a futuro
Desde el Senasa destacan que la implementación de estas herramientas permitirá fortalecer el control sanitario de la pesca sin resignar eficiencia. El equilibrio entre rigurosidad y agilidad es uno de los principales desafíos en la gestión de exportaciones, particularmente en sectores sensibles como el de alimentos.
La cadena pesquera y acuícola, que abarca desde la captura y producción hasta el procesamiento y la comercialización, se verá directamente beneficiada. La reducción de plazos y la simplificación de trámites impactarán en toda la operatoria, mejorando la planificación y reduciendo costos asociados a demoras administrativas.
No obstante, la puesta en marcha del nuevo sistema también implicará un período de adaptación. Los operadores deberán familiarizarse con las nuevas herramientas digitales y criterios establecidos. La capacitación y el acompañamiento técnico serán claves para garantizar una implementación efectiva y homogénea en todo el país.
Con esta resolución, el organismo sanitario avanza en su proceso de modernización y busca posicionar a la Argentina como un proveedor confiable en los mercados internacionales. La eficiencia en la gestión sanitaria se consolida como un factor estratégico, en un escenario global donde la competitividad de la pesca depende tanto de la calidad del producto como de la capacidad de cumplir con los requisitos de cada destino.
