Trigo: menor producción en Argentina pese al repunte internacional de los precios
El mercado mundial del trigo comenzó a mostrar señales de tensión tras la publicación del último informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), que presentó las primeras proyecciones globales para la campaña 2026/27. El nuevo panorama combina una reducción en los stocks internacionales, una menor producción prevista en algunos países clave y una fuerte recuperación de los precios en los mercados externos. En Argentina, mientras tanto, crece la preocupación por la caída esperada en el área sembrada y en el nivel de producción debido al incremento de los costos productivos, especialmente en fertilizantes.
Según el informe elaborado por la consultora AZ Group para deCampoaCampo, el USDA proyectó una producción mundial de trigo de 819,1 millones de toneladas para la campaña 2026/27, lo que implicaría una caída interanual de 24,7 millones de toneladas, equivalente a una reducción cercana al 3%. En Estados Unidos, el organismo ubicó la previsión de cosecha en 42,5 millones de toneladas, por debajo de las estimaciones privadas y en niveles que podrían representar el volumen más bajo de las últimas dos décadas.
Jeremías Battistoni, analista de mercados granarios de AZ Group, destacó que el nuevo reporte marcó un punto de inflexión para el mercado triguero. “En el trigo se dieron recortes tanto en los stocks proyectados para Estados Unidos como para el mundo”, explicó el especialista en su informe mensual.

La presión de los costos condiciona la próxima campaña argentina
En Argentina, el escenario aparece mucho más desafiante. A pesar de que los perfiles de humedad muestran buenas condiciones para el inicio de la siembra, las proyecciones privadas anticipan una reducción significativa en el área implantada y en el volumen final de producción. El incremento de los costos de fertilización, especialmente de la urea, comenzó a impactar directamente sobre las decisiones de inversión de los productores, que evalúan aplicar menores niveles tecnológicos en la campaña fina.
Battistoni detalló que las perspectivas productivas se ajustaron fuertemente en las últimas semanas. “En Argentina, para trigo se espera un recorte en la estimación de superficie del 3%, acompañado de un recorte del 23,4% en estimación de producción”, afirmó. De acuerdo con esas proyecciones, el área sembrada se ubicaría en torno a las 6,5 millones de hectáreas y la producción caería hasta 21,3 millones de toneladas.
El analista explicó además que la baja en el volumen esperado no responde solamente a una cuestión climática. “La fuerte caída de producción se debe a los recortes esperados en los niveles tecnológicos aplicados, que tiene mucho que ver con los altos precios de la urea que estamos transitando”, señaló.

Buenas condiciones de humedad y precios internacionales en alza
Pese al contexto de costos elevados, el inicio de la campaña muestra una señal favorable desde el punto de vista agronómico. Las recientes lluvias permitieron recomponer humedad en gran parte de las regiones productivas y mejoraron las condiciones para avanzar con las primeras labores de implantación. La disponibilidad de agua en los perfiles aparece como uno de los factores positivos para un cultivo que en campañas anteriores sufrió fuertes limitaciones climáticas.
“Ya se empezaron a dar las primeras labores de implantación de trigo con perfiles cargados a nivel nacional”, destacó Battistoni. El avance inicial de la siembra genera expectativa en varias zonas agrícolas, aunque el desafío económico continúa condicionando las decisiones comerciales de los productores.
En paralelo, el mercado internacional comenzó a ofrecer señales más alentadoras. La menor disponibilidad proyectada a nivel global impulsó una importante recuperación en las cotizaciones externas del cereal. “Destaca la fuerte suba que ha tenido el precio del trigo en el mercado internacional, superando los 240 dólares por tonelada”, indicó el especialista.

La mejora también tuvo impacto en la plaza argentina. “En el mercado local, encontramos un trigo de julio en torno a los 234 dólares por tonelada”, agregó Battistoni, reflejando una recuperación que aporta cierto alivio frente al fuerte incremento de costos registrado en los últimos meses.
