España volvió a encontrar a su héroe y eliminó a Bélgica para meterse en las semifinales del Mundial
España sigue escribiendo una de las grandes historias del Mundial 2026. La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 2-1 a Bélgica en un intenso duelo de cuartos de final y consiguió el pase a las semifinales, donde enfrentará a Francia. Como ya había ocurrido en la ronda anterior, Mikel Merino apareció en los minutos finales para marcar el gol decisivo y sellar una clasificación histórica para la Roja.
El conjunto español dominó buena parte del encuentro, aunque tuvo que sufrir hasta el cierre por la resistencia de un rival que aprovechó prácticamente su única oportunidad clara para igualar el marcador. Con este triunfo, España alcanzó las segundas semifinales mundialistas de su historia y estiró a 37 su invicto en partidos oficiales, además de mantener una campaña que la ubica entre las grandes candidatas al título.
Un dominio que encontró premio, pero también sufrimiento
Desde el inicio, España asumió el protagonismo con la posesión del balón y una circulación rápida, mientras Bélgica apostó por esperar en su campo y salir de contragolpe. El equipo de Luis de la Fuente monopolizó el juego, aunque le costó traducir esa superioridad en situaciones de riesgo durante los primeros minutos.
La apertura del marcador llegó tras una buena combinación por la banda derecha entre Lamine Yamal y Pedro Porro. Dani Olmo exigió a Thibaut Courtois y, tras el rebote, Fabián Ruiz apareció para empujar la pelota a la red y establecer el 1-0, confirmando el acierto del entrenador al incluirlo desde el inicio.

España parecía encaminada a controlar el encuentro e incluso Lamine Yamal estuvo cerca de ampliar la diferencia. Sin embargo, Bélgica golpeó en su única llegada de verdadero peligro: Charles De Ketelaere ganó en el área tras un centro de Timothy Castagne y, de cabeza, igualó el partido antes del descanso.
Los cambios marcaron el desenlace
En el complemento el desarrollo se mantuvo similar. España siguió manejando la pelota, mientras Bélgica reforzó su postura defensiva y esperó una oportunidad para sorprender. Luis de la Fuente movió el banco con los ingresos de Pedri y Ferran Torres, buscando recuperar profundidad en ataque.
El entrenador belga, Rudi García, respondió con las entradas de Romelu Lukaku, Axel Witsel y Roberto Seys. Poco después, España volvió a generar peligro con Lamine Yamal y Mikel Oyarzabal, pero Courtois sostuvo a su equipo con dos intervenciones decisivas antes de abandonar el campo por molestias físicas, siendo reemplazado por Senne Lammens.
Con el paso de los minutos, el encuentro se volvió cada vez más cerrado. Bélgica se sintió cómoda defendiendo cerca de su área y España chocó una y otra vez contra el bloque rival. Para intentar romper esa resistencia, De la Fuente apostó por el regreso de Nico Williams y luego recurrió a su hombre de confianza: Mikel Merino.
Merino volvió a vestirse de héroe
La decisión del entrenador volvió a dar resultado. Cuando el empate parecía conducir el partido hacia la prórroga, Pau Cubarsí probó desde larga distancia y Lammens dejó un rebote corto dentro del área. Mikel Merino, que llevaba apenas 115 segundos en el campo, apareció con oportunismo para empujar la pelota y marcar el 2-1 a dos minutos del tiempo reglamentario.
El tanto desató el festejo español y dejó sin margen de reacción a Bélgica. Aunque el conjunto de Rudi García adelantó sus líneas en busca del empate, la defensa de la Roja volvió a exhibir la solidez que la caracteriza durante todo el torneo y resistió los últimos intentos hasta el pitazo final.

España avanzó así a las semifinales, donde se enfrentará a Francia por un lugar en la definición del campeonato. Además del pase histórico, el equipo mantiene números sobresalientes: solo recibió un gol en todo el Mundial, continúa siendo la selección menos vulnerada del certamen y superó por séptima vez consecutiva una serie de cuartos de final, dejando atrás definitivamente los viejos fantasmas de esa instancia.
