El transporte enfrenta un nuevo salto de costos y ya acumula 30,3% en lo que va de 2026
El transporte de cargas cerró el tercer trimestre de 2026 con una nueva aceleración de sus costos operativos. Según la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), el índice sectorial acumuló una suba del 30,3% entre enero y septiembre, por encima del 26,4% registrado durante el mismo período de 2025.
El incremento de septiembre fue del 2,55% mensual, luego de varios meses en los que las variaciones se habían mantenido entre 1,7% y 2,4%. De esta manera, el costo del transporte acumuló un aumento del 41% en los últimos doce meses, una evolución que vuelve a impactar sobre las cadenas productivas que dependen de los camiones para trasladar mercadería.
Para la agroindustria, el dato adquiere especial relevancia por la incidencia de la logística en el movimiento de granos, hacienda, alimentos e insumos. La mayor presión sobre los gastos de las empresas transportistas puede trasladarse progresivamente a las tarifas, en un escenario donde los costos operativos continúan creciendo por encima de los registros de años anteriores.

El gasoil vuelve a encender la presión sobre el transporte
El combustible volvió a convertirse en uno de los principales factores detrás del aumento mensual del transporte. El gasoil, que tiene el mayor peso dentro de la estructura operativa de los camiones, aumentó 2,87% durante septiembre y acumuló una suba del 38% en los primeros nueve meses del año.
La variación se produjo luego de un período de relativa estabilidad generado por el denominado esquema de “buffer”, que había mantenido congelado desde abril su precio de referencia y contribuido a moderar las actualizaciones durante cinco meses. Ese mecanismo había sido implementado después del fuerte incremento de marzo, cuando el combustible había aumentado 24,7% y el costo general del transporte había saltado 10,15%.
Durante septiembre, las petroleras privadas aplicaron ajustes a mediados de mes y YPF se sumó hacia el cierre. El contexto internacional también aportó presión, con el petróleo Brent moviéndose alrededor de los 100 dólares por barril.
Aunque el Gobierno volvió a diferir durante octubre la aplicación plena de los impuestos a los combustibles, el efecto acumulado ya es significativo. El gasoil cerró los primeros nueve meses con un aumento que prácticamente cuadruplica el incremento mensual de septiembre y se mantiene como uno de los principales componentes que explican la evolución del índice de FADEEAC.

Peajes y gastos generales también aceleraron
El combustible no fue el único rubro que impulsó los costos durante septiembre. Los mayores incrementos mensuales correspondieron a Gastos Generales, con una suba del 5,05%, y Peajes, que avanzaron 5%, sumando presión adicional sobre las empresas de transporte.
En los Gastos Generales incidieron nuevos aumentos en los precios mayoristas de diferentes servicios, mientras que los neumáticos también aceleraron sus actualizaciones. Este último componente registró una variación del 3,08% durante septiembre, con impacto directo sobre el mantenimiento de las unidades.
El Costo Financiero, en tanto, aumentó 2,59%, mientras que Personal-Conducción avanzó 2,49% debido a la entrada en vigencia de la primera cuota del Convenio Colectivo de Trabajo 40/89. El acuerdo contempla actualizaciones mensuales de los salarios del sector entre septiembre de 2026 y febrero de 2027.

Mantenimiento y financiamiento suman presión
El resto de los componentes presentó incrementos más moderados, aunque también contribuyó a elevar el costo final de la actividad. Reparaciones aumentó 0,76%, mientras que Seguros registró una suba del 0,42% y Material Rodante avanzó 0,22%.
Por su parte, Lubricantes y Patentes y Tasas permanecieron sin cambios respecto de agosto. La estabilidad de estos dos rubros permitió compensar parcialmente el impacto generado por el combustible, los peajes y los gastos generales, aunque no alcanzó para evitar una aceleración del índice.
Con este panorama, el transporte de cargas atraviesa el cierre del tercer trimestre con una estructura de costos más elevada y una presión creciente sobre las tarifas. Para las cadenas agroindustriales, el encarecimiento de la logística agrega un nuevo componente de costos en el traslado de la producción desde los establecimientos y plantas hacia los principales centros de comercialización y exportación.
