SENASA decomisó 15.000 kilos de carne vacuna sin origen acreditado
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dispuso la desnaturalización de 15.000 kilos de carne vacuna que eran trasladados en condiciones irregulares desde Jujuy hacia Salta. La mercadería fue interceptada durante un control y, al no contar con documentación que permitiera acreditar su procedencia ni sus condiciones sanitarias, fue considerada no apta para el consumo humano.
El operativo se realizó en Pichanal, departamento Orán, como parte de las verificaciones de rutina que llevan adelante los organismos de control sobre los principales corredores del norte argentino. La carne vacuna fue detectada por agentes de la Policía Rural, Ambiental y Protección de Bienes Culturales de Salta, quienes procedieron a intervenir el cargamento y dieron aviso al SENASA para avanzar con las inspecciones correspondientes.

Una carga sin respaldo sanitario
Tras recibir la notificación, personal del Centro Regional NOA Norte del SENASA realizó las verificaciones sanitarias y documentales sobre la carne vacuna intervenida. Durante el procedimiento se comprobó que el cargamento no estaba acompañado por los documentos necesarios para demostrar su origen y las condiciones requeridas para su circulación.
La ausencia de esa documentación impidió establecer de manera fehaciente la procedencia de la carne vacuna y su aptitud para el consumo humano. En consecuencia, el organismo sanitario determinó que la mercadería representaba un riesgo para los consumidores y dispuso su decomiso.
El procedimiento resulta especialmente relevante porque la trazabilidad permite conocer el recorrido de los productos de origen animal y verificar que fueron elaborados, transportados y comercializados bajo las condiciones sanitarias establecidas por la normativa vigente. Sin esos controles, no existe garantía suficiente sobre el cumplimiento de los requisitos de inocuidad.
Una vez concretado el decomiso, los 15.000 kilos de carne vacuna fueron enviados a desnaturalización en un frigorífico de la zona que cuenta con habilitación oficial. De esta manera, se evitó que la mercadería pudiera ingresar al circuito comercial y llegar posteriormente a los consumidores.

Controles sobre los corredores del norte
El operativo se desarrolló a partir del trabajo articulado entre el SENASA y las fuerzas de seguridad provinciales, una modalidad que permite reforzar las tareas de fiscalización sobre las rutas utilizadas para el traslado de productos agroalimentarios.
Los controles sobre estos corredores estratégicos tienen como uno de sus principales objetivos detectar cargas que circulen sin la documentación correspondiente o que puedan representar un riesgo para la inocuidad de los alimentos. La coordinación entre organismos permite, además, actuar rápidamente cuando se identifica una irregularidad.
En este caso, la intervención de la Policía Rural, Ambiental y Protección de Bienes Culturales permitió poner la mercadería a disposición del organismo sanitario nacional. Luego, los inspectores del SENASA determinaron las medidas correspondientes a partir de la evaluación documental y sanitaria.
La fiscalización del transporte de productos cárnicos constituye una herramienta fundamental para preservar la seguridad alimentaria y la trazabilidad de la producción ganadera. La documentación que acompaña cada traslado permite identificar el origen de la mercadería y verificar que se encuentre dentro de los circuitos autorizados.

El objetivo es proteger al consumidor
Desde el organismo sanitario remarcaron la importancia de mantener los mecanismos de control en los principales puntos de circulación de alimentos. La detección de esta carga permitió impedir que una cantidad significativa de carne vacuna sin origen acreditado pudiera incorporarse al mercado.
El trabajo conjunto entre instituciones provinciales y nacionales apunta también a preservar los estatus zoofitosanitarios de la producción agropecuaria argentina, además de garantizar que los alimentos que llegan al consumidor cumplan con las exigencias sanitarias.
El decomiso de los 15.000 kilos de carne vacuna en Pichanal vuelve a poner en primer plano la importancia de los controles sobre el transporte y la comercialización de productos de origen animal. Para el SENASA, estas acciones forman parte de una estrategia permanente destinada a reducir riesgos sanitarios, fortalecer la trazabilidad y proteger la salud pública.
