ArgenINTA destinará US$2,1 millones a equipamiento para el INTA
La Fundación ArgenINTA cerrará 2026 con una inversión de alrededor de US$2,1 millones destinada a fortalecer las capacidades científicas y tecnológicas del INTA, mediante la compra de equipamiento para unidades experimentales y laboratorios de distintas regiones del país. La iniciativa busca mejorar las herramientas disponibles para investigación, desarrollo e innovación y acompañar las necesidades específicas de cada territorio productivo.
El nuevo desembolso fue aprobado en agosto por el Consejo de Administración de la Fundación y contempla la adquisición de equipamiento priorizado por los centros regionales y las unidades del INTA. El criterio apunta a distribuir los recursos de acuerdo con las demandas planteadas por cada zona, en lugar de concentrar las inversiones en un único establecimiento.
Los fondos utilizados son generados por la propia Fundación ArgenINTA en el cumplimiento de su objeto social, principalmente a través de su función como agente de vinculación tecnológica. De esta manera, los recursos obtenidos son canalizados hacia proyectos que buscan ampliar la infraestructura y las capacidades técnicas del organismo público de investigación agropecuaria.

Equipamiento para distintas regiones productivas
La inversión responde a una estrategia que contempla las particularidades de cada unidad experimental y centro regional del INTA. Las necesidades son elevadas desde los territorios, analizadas y priorizadas por las autoridades del organismo, antes de ser presentadas ante el Consejo de Administración de la Fundación para su aprobación.
Entre los antecedentes recientes aparece el Centro Regional Chaco-Formosa, donde se incorporó una máquina HVI destinada a evaluar la calidad de la fibra de algodón. Se trata de una herramienta vinculada directamente con una de las principales producciones de la región y que permite fortalecer las capacidades de análisis y caracterización del producto.
También se concretaron adquisiciones para el laboratorio de fibras de Bariloche, orientado al análisis de fibras de origen animal relacionadas con la producción de lana. En Marcos Juárez, Córdoba, los aportes estuvieron vinculados con proyectos para el laboratorio de cannabis y con análisis destinados a evaluar la calidad de la harina de trigo.
Estas inversiones permiten atender demandas específicas y, al mismo tiempo, ampliar las capacidades de generación de conocimiento aplicado en cadenas productivas estratégicas para diferentes regiones del país.

Investigación, innovación y transferencia tecnológica
Durante el primer semestre de 2026, la Fundación también realizó aportes que incluyeron la adquisición de equipamiento y obras de infraestructura. Entre ellas se encuentra la puesta en valor del Jardín Botánico Arturo E. Ragonese, ubicado en el INTA Castelar, un espacio que recibe a cientos de alumnos y visitantes de distintos puntos de la región.
Con el nuevo aporte destinado específicamente a equipamiento, el volumen acumulado de donaciones y contribuciones realizadas por ArgenINTA al INTA durante 2026 alcanza aproximadamente US$2,1 millones. El objetivo es que estos recursos tengan un impacto directo sobre las capacidades de investigación, experimentación y transferencia tecnológica del organismo.
La estrategia se enmarca en la consolidación del INTA como una plataforma pública de innovación agropecuaria, con capacidad para articular proyectos junto con institutos públicos, universidades, empresas, productores y organismos internacionales. La intención es acercar los resultados de la investigación científica a las necesidades concretas de la producción.

Una inversión con seguimiento y prioridades territoriales
El esquema de trabajo busca garantizar transparencia en la administración y trazabilidad en la aplicación de los fondos, con inversiones definidas a partir de objetivos estratégicos acordados con el INTA. Así, la Fundación canaliza recursos propios hacia áreas consideradas prioritarias por el organismo.
En este proceso participan el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, la Dirección Nacional del organismo, el Consejo de Administración de la Fundación ArgenINTA y su director, Santiago Derqui. La articulación entre estas instituciones permite definir las necesidades y establecer el destino de los recursos.
La inversión representa, de esta manera, un respaldo a la infraestructura científica y tecnológica del sistema agropecuario. Con equipamiento específico para algodón, fibras animales, cannabis, trigo y otras áreas de investigación, la Fundación busca contribuir a que las unidades experimentales cuenten con herramientas adecuadas para responder a los desafíos productivos.
El objetivo final es fortalecer la innovación, la transferencia de tecnología y la generación de conocimiento aplicado, con una mirada federal y orientada a mejorar las capacidades del sistema agro-bioindustrial argentino.
