La carne de Brasil podría quedar dos años fuera de la UE por la trazabilidad


La carne vacuna brasileña enfrenta un nuevo obstáculo para regresar al mercado de la Unión Europea, luego de que la Comisión Europea advirtiera que el cumplimiento de las nuevas exigencias sobre antimicrobianos requiere garantías que cubran a los animales durante todo su ciclo de vida.

El horizonte de recuperación del comercio podría extenderse al menos dos años, aunque Bruselas aclaró que no existe una fecha oficial de reapertura. El plazo mencionado por Eric Thévenard, director de Auditorías y Análisis de Salud y Alimentos de la Comisión Europea, está vinculado con el tiempo aproximado que transcurre entre el nacimiento y la faena de un bovino.

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La trazabilidad desde el nacimiento

Durante una reunión de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, Thévenard explicó que Brasil deberá demostrar que los animales destinados a la exportación cumplen con las reglas europeas durante toda su vida, desde el nacimiento hasta el sacrificio.

Consultado sobre cuándo podría retomarse el ingreso de carne brasileña, el funcionario respondió que no existe una fecha definida y señaló que “nada antes de dos años, en teoría”, en referencia al ciclo productivo del ganado. La precisión es relevante: no se trata de una prohibición legal fijada por dos años, sino del período que podría requerir Brasil para contar con animales criados íntegramente bajo un sistema compatible con las exigencias europeas.

La exigencia representa un desafío adicional para Brasil porque la solución no depende solamente de corregir los controles actuales. Aun cuando las autoridades brasileñas implementen rápidamente nuevos mecanismos de identificación y trazabilidad, los animales que no hayan estado bajo ese sistema desde su nacimiento no cumplirían con las garantías requeridas para abastecer al mercado comunitario.

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El uso de antimicrobianos, en el centro

El conflicto se relaciona con las nuevas normas europeas sobre uso de antimicrobianos en animales, vigentes desde el 3 de septiembre de 2026. El bloque exige garantías de que no se utilicen antimicrobianos para promover el crecimiento o aumentar el rendimiento y restringe determinadas sustancias reservadas en Europa para tratamientos de uso humano.

En este escenario, Brasil quedó fuera de la lista de países autorizados para exportar carne vacuna a la Unión Europea porque no presentó garantías consideradas suficientes sobre el cumplimiento de esas condiciones a lo largo de la vida del ganado. La situación difiere de la de otros productos brasileños: la Comisión señaló resultados positivos en auditorías vinculadas con las garantías sobre antimicrobianos para pollo y miel.

También persisten las dudas por el estradiol

A las exigencias sobre antimicrobianos se suma un expediente diferente relacionado con el estradiol. Una auditoría de seguimiento realizada por la Comisión Europea detectó partidas de carne provenientes de hembras tratadas con esa hormona que habían sido certificadas incorrectamente para exportación al bloque.

Las autoridades europeas notificaron el caso a los Estados miembros y se adoptaron medidas para retirar los productos involucrados. Brasil, por su parte, suspendió del protocolo a la explotación de origen y al organismo certificador involucrado y presentó un nuevo plan de acciones correctivas.

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La Comisión considera que las garantías brasileñas sobre el estradiol todavía deben ser verificadas. Está previsto otro control para comprobar la efectividad de las medidas adoptadas, aunque Bruselas aclaró que no se realizará de inmediato mientras el comercio de carne vacuna permanezca impedido por las nuevas exigencias sobre antimicrobianos.

Un regreso condicionado a nuevas garantías

De esta manera, Brasil enfrenta dos cuestiones diferenciadas para recuperar el acceso de su carne vacuna al mercado europeo. Por un lado, debe demostrar que puede garantizar el cumplimiento de las normas sobre antimicrobianos durante todo el ciclo de vida del animal. Por otro, necesita corregir las deficiencias detectadas en los controles vinculados con el estradiol.

La referencia a los dos años, por lo tanto, no constituye un plazo formal de sanción ni una fecha de reapertura definida por la Comisión Europea. Es una estimación basada en el ciclo entre nacimiento y faena del ganado. La recuperación efectiva del mercado dependerá de que Brasil implemente los sistemas exigidos, pueda demostrar su funcionamiento y supere las futuras auditorías europeas