San Lorenzo reaccionó en Brasil, empató con Santos y quedó a un triunfo de los octavos
San Lorenzo consiguió un empate con sabor a hazaña en Brasil y quedó muy cerca de meterse en los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo dirigido por Gustavo Álvarez igualó 2-2 frente a Santos en el estadio Urbano Caldeira por la quinta fecha del Grupo D, luego de remontar una desventaja de dos goles y mostrar personalidad en un contexto adverso. El Ciclón pasó de estar contra las cuerdas a depender de sí mismo para avanzar directamente a la próxima ronda, algo que parecía complicado después de un inicio para el olvido en Vila Belmiro.
La noche comenzó de la peor manera para el conjunto argentino. A los 58 segundos, una pérdida ofensiva de Nahuel “Perrito” Barrios derivó en una rápida transición del local, que combinó velocidad y precisión para romper la defensa azulgrana. Benjamín Rollheiser, Miguel Terceros y Gabigol armaron una jugada letal que terminó con Gabriel Bontempo empujando la pelota a la red, desatando el festejo de los brasileños y dejando desconcertado a San Lorenzo.
Santos golpeó primero y aprovechó cada error
El arranque demoledor del Peixe condicionó el desarrollo del partido. San Lorenzo intentó reaccionar a partir de la tenencia de la pelota y algunos avances por los costados, pero se topó constantemente con la seguridad de Gabriel Brazao. El arquero de Santos fue una de las grandes figuras de la primera etapa y sostuvo la ventaja con varias intervenciones determinantes, especialmente cuando el Ciclón insinuaba una recuperación anímica.
El conjunto brasileño, que no contó con Neymar Jr. por lesión pese a su reciente convocatoria al Mundial, encontró espacios y manejó mejor los tiempos del encuentro. Sobre el cierre del primer tiempo, una infracción de Facundo Gulli cerca del área derivó en el segundo golpe para los argentinos. Gabigol ejecutó el tiro libre, la pelota se desvió en la barrera y terminó ingresando junto al palo derecho de Orlando Gill para el 2-0, un resultado que parecía sentenciar la historia antes del descanso.

Aun así, San Lorenzo dejó señales positivas en los últimos minutos del primer tiempo. Mathías De Ritis estuvo cerca del descuento, pero nuevamente apareció Brazao para evitar el gol.
La reacción azulgrana cambió el destino del grupo
En el complemento, Santos eligió retroceder algunos metros y apostar a las contras rápidas para liquidar el encuentro. Sin embargo, esa postura terminó favoreciendo a San Lorenzo, que comenzó a crecer con el paso de los minutos y ganó confianza en ataque. El equipo de Gustavo Álvarez mostró carácter, adelantó líneas y transformó la presión en situaciones claras de gol, ante un rival que ya no tenía la intensidad del inicio.
La recompensa llegó a los 71 minutos. Mathías De Ritis, que había sufrido la eficacia de Brazao en la etapa inicial, encontró su revancha y descontó para devolverle vida al conjunto argentino. El gol revitalizó al Ciclón, que se lanzó definitivamente en busca de la igualdad y aprovechó el desconcierto de Santos, cada vez más incómodo y lejos del dominio que había mostrado en el primer tiempo.
El empate definitivo apareció gracias a Rodrigo Auzmendi, que definió con enorme categoría en un mano a mano frente al arquero brasileño. La conquista desató el festejo azulgrana en Brasil y terminó premiando la reacción de un equipo que nunca se resignó, incluso cuando el panorama parecía completamente adverso.
San Lorenzo depende de sí mismo para clasificar
La igualdad modificó de manera decisiva la pelea por la clasificación en el Grupo D. San Lorenzo quedó como único líder con siete puntos y llegará a la última fecha dependiendo exclusivamente de su resultado. Si derrota el próximo martes a Recoleta de Paraguay en el Nuevo Gasómetro, avanzará directamente a los octavos de final de la Copa Sudamericana, evitando así el playoff frente a un tercero proveniente de la Copa Libertadores.
La definición será apasionante porque Recoleta suma cinco unidades y todavía mantiene chances de clasificación, mientras que Deportivo Cuenca aparece segundo con seis puntos y Santos cierra la tabla con cuatro.

Después de una noche cargada de sufrimiento y reacción, San Lorenzo volvió de Brasil con mucho más que un empate. El equipo de Gustavo Álvarez recuperó confianza, mantuvo la cima del grupo y quedó a un paso de cumplir el gran objetivo internacional del semestre.
