El orégano mendocino conquista mercados y duplica sus exportaciones
La producción de orégano de San Carlos, en Mendoza, atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia. Con exportaciones que más que se duplicaron en apenas un año y el respaldo de una Indicación Geográfica (IG) única en el mundo para este cultivo, el sector comienza a posicionarse como una nueva referencia de calidad dentro de la agroindustria argentina.
En una provincia reconocida internacionalmente por sus vinos, el aceite de oliva y el ajo, el orégano empieza a abrirse camino con identidad propia. Cultivado en el Valle de Uco, este producto concentra más del 80% del orégano que se consume en el país y se distingue por características de calidad asociadas directamente a las condiciones naturales de la región.
San Carlos es actualmente el único lugar del mundo que cuenta con una Indicación Geográfica para el orégano, un sello que certifica su origen, calidad y trazabilidad, otorgándole una ventaja competitiva frente a otros productores internacionales.

Exportaciones récord y mejores precios
Los números reflejan el crecimiento que vive la actividad. Según datos oficiales, las exportaciones pasaron de poco más de 600.000 dólares en 2024 a superar los 1,4 millones de dólares en 2025, lo que representa un incremento superior al 130%.
El crecimiento también se observó en los volúmenes comercializados. Los envíos al exterior aumentaron de 250.000 a más de 600.000 kilogramos en apenas un año, consolidando una expansión que entusiasma a productores y empresas del sector.
A este escenario favorable se suma una mejora en los precios internacionales. El valor promedio del kilogramo exportado pasó de 1,70 dólares a 2,40 dólares, registrando una suba superior al 40%. Este incremento permitió mejorar los márgenes de rentabilidad y fortalecer las perspectivas de crecimiento para la actividad.
Según explicó a La Nación el ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, la Indicación Geográfica fue determinante para potenciar el reconocimiento del producto.

De la venta a granel a las marcas propias
Uno de los cambios más importantes para el sector ocurrió en los últimos años con la transformación del modelo comercial. Durante décadas, gran parte de la producción se comercializó a granel y era enviada a otras provincias para su procesamiento y fraccionamiento.
Desde el Gobierno provincial explican que muchas veces ese producto terminaba mezclado con oréganos de menor calidad o incluso con materiales extraños, perdiendo así su identidad de origen. El salto estratégico llegó cuando los productores comenzaron a fraccionar y comercializar bajo marcas propias.
Actualmente son cinco empresas las que lograron certificar sus productos bajo la Indicación Geográfica San Carlos, con siete marcas comerciales y ocho presentaciones diferentes. Entre ellas se encuentran Las Elviras Group, Mardegan, Especias Cortijo, Fernando Pattaro y Servicios Conjuntos.
Un sello de calidad que marca la diferencia
La Indicación Geográfica San Carlos fue reconocida oficialmente el 19 de febrero de 2025 mediante una resolución de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. La certificación garantiza un riguroso sistema de control que abarca todo el proceso productivo, desde la finca hasta el envase final.
El esquema incluye evaluaciones químicas y sensoriales realizadas por especialistas para verificar la autenticidad y las características distintivas del producto. Esta trazabilidad permite ofrecer al consumidor un orégano con altos estándares de pureza, aroma e intensidad.

Los referentes del sector destacan que las condiciones agroecológicas de San Carlos generan un producto diferenciado, con atributos difíciles de replicar en otras regiones productoras. Esa singularidad es precisamente la que sustenta el reconocimiento de la Indicación Geográfica.
Una oportunidad para el desarrollo turístico
Además del crecimiento productivo y comercial, el orégano comienza a convertirse en una herramienta de promoción territorial. Productores, instituciones educativas, chefs y operadores turísticos trabajan en la creación del denominado “Camino de las Aromáticas”, una propuesta que busca integrar producción, gastronomía y turismo.
La iniciativa contempla recorridos vinculados al cultivo de orégano, albahaca, ajo y otras especies aromáticas características de la región. El objetivo es generar experiencias sensoriales que permitan a los visitantes conocer de cerca los procesos productivos y la identidad local.
