México desplaza a China y se convierte en el mayor importador mundial de carne de cerdo
El mercado internacional de carne de cerdo atraviesa una nueva etapa de transformación. Aunque el volumen total de importaciones de los cinco principales compradores del mundo se mantendrá prácticamente estable durante 2026, el liderazgo cambió de manos. México pasó a ocupar el primer lugar entre los mayores importadores, mientras que China redujo significativamente sus compras externas tras recuperar su producción porcina.
De acuerdo con las proyecciones de la consultora alemana Agrarmarkt Informations-Gesellschaft (AMI), los cinco principales mercados importarán en conjunto cerca de 5,7 millones de toneladas, una cifra similar a la registrada el año pasado. Sin embargo, detrás de esa estabilidad se esconde una profunda reorganización de los flujos comerciales internacionales, impulsada por cambios en la producción, el consumo y la situación sanitaria de los principales países.
México impulsa la demanda mundial
El dato más relevante del informe es el ascenso de México como principal importador de carne de cerdo del planeta, con una previsión de compras de 1,72 millones de toneladas durante 2026, el mayor volumen de su historia.
Este crecimiento refleja el sostenido aumento del consumo interno, que obligó al país a incrementar progresivamente sus importaciones para abastecer la demanda doméstica. En apenas una década, el volumen adquirido en el exterior prácticamente se duplicó, consolidando a México como el principal motor del comercio internacional de carne porcina.
El nuevo liderazgo también modifica el destino de las exportaciones mundiales, ya que una parte cada vez mayor de la oferta internacional de carne de cerdo se orienta hacia el mercado mexicano, desplazando el protagonismo que durante varios años había tenido China.

China reduce sus compras tras recuperar la producción
El caso chino representa el cambio más importante del mercado porcino global. La irrupción de la Peste Porcina Africana (PPA) en 2018 provocó una fuerte caída del rodeo porcino, lo que obligó al país asiático a incrementar de manera extraordinaria las importaciones para cubrir el déficit de producción.
Ese proceso alcanzó su punto máximo en 2020, cuando China importó 5,3 millones de toneladas de carne de cerdo, una cifra récord que convirtió al país en el principal comprador mundial y alteró el equilibrio del comercio internacional.
Sin embargo, durante los últimos años la recuperación de la producción porcina permitió reducir paulatinamente la dependencia del mercado externo. Según las estimaciones de la AMI, en 2026 las importaciones caerán hasta 1 millón de toneladas, muy por debajo de los niveles registrados durante la crisis sanitaria.
Japón mantiene una estrategia estable
Mientras México aumenta sus compras de carbe de cerdo y China pierde protagonismo, Japón conserva una política de abastecimiento mucho más estable, ubicándose como el segundo mayor importador mundial.

El mercado japonés mantiene volúmenes relativamente constantes desde hace varios años, sin registrar grandes variaciones en su estrategia comercial ni cambios significativos en sus necesidades de importación.
Esta estabilidad convierte a Japón en uno de los mercados más previsibles para los países exportadores de carne de cerdo, en contraste con la volatilidad que caracterizó a China durante los últimos años y con el fuerte crecimiento experimentado por México.
Filipinas y Corea del Sur completan el grupo de grandes compradores
El ranking de los principales importadores mundiales de carne de cerdo se completa con Filipinas y Corea del Sur, que ocupan el cuarto y quinto lugar, respectivamente. Ambos países registrarán una leve recuperación de sus importaciones durante 2026, aunque los volúmenes continúan siendo considerablemente inferiores a los de México, Japón y China.
Las proyecciones muestran que el comercio internacional de carne de cerdo mantendrá un volumen global relativamente estable, pero con una distribución diferente entre los principales destinos.

Un mercado en constante transformación
El informe de la AMI refleja que la dinámica del comercio mundial de carne de cerdo depende cada vez más de la evolución de la producción local, el comportamiento del consumo y la situación sanitaria de los principales países productores e importadores.
La recuperación del stock porcino en China permitió reducir la necesidad de importar grandes volúmenes, mientras que el crecimiento sostenido de la demanda mexicana convirtió al país en el nuevo centro de gravedad del mercado internacional.
