Mercosur no logra cerrar el reparto de la cuota de carne con la UE
La disputa por la distribución de la cuota de 99.000 toneladas de carne vacuna que el Mercosur podrá colocar en la Unión Europea con un arancel preferencial continúa sin resolución. La Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay mantienen diferencias sobre el mecanismo para asignar internamente el contingente, pese a que los gobiernos del bloque ya fijaron un nuevo plazo para intentar alcanzar un entendimiento.
Los privados buscan acercar posiciones
La discusión tuvo ayer un nuevo capítulo en Montevideo, durante la asamblea del Foro Mercosur de la Carne (FMC) realizada en el marco de la Rural del Prado 2026. Representantes de las cadenas productivas e industriales de los cuatro países acordaron profundizar las conversaciones y trabajar sobre una alternativa que contemple las particularidades de cada socio. Entre los puntos planteados apareció la necesidad de que los certificados emitidos por cada país sean compartidos de manera transparente y dentro de un marco institucional.
El encuentro tampoco permitió destrabar el conflicto. “No hubo acuerdo y los cancilleres dieron un plazo para alcanzar uno. Pero las posiciones siguen alejadas. Seguimos con las conversaciones”, señaló una fuente oficial a LA NACION. La definición refleja una negociación que también se desarrolla entre los gobiernos: a comienzos de septiembre, los cancilleres del Mercosur analizaron el reparto de la cuota sin alcanzar consenso y encomendaron a los equipos técnicos continuar trabajando, con la posibilidad de retomar la cuestión políticamente dentro de 60 días.

Una cuota conjunta que debe repartirse
El origen del problema está en que la UE otorgó al Mercosur un contingente conjunto de 99.000 toneladas de carne, pero no determinó qué proporción corresponde a cada integrante del bloque. Esa tarea quedó en manos del propio Mercosur, que además deberá establecer el mecanismo para certificar los embarques. Un documento de la Cancillería argentina confirma que los volúmenes deben ser distribuidos entre los Estados parte.
La cuota contempla un arancel intracuota del 7,5% y será implementada de manera gradual. El 55% del volumen estará destinado a carne fresca o refrigerada y el 45% restante a carne congelada. Durante 2026, debido a que el acuerdo comienza a aplicarse parcialmente, estarán disponibles 11.000 toneladas, mientras que el contingente crecerá progresivamente hasta alcanzar las 99.000 toneladas en 2031.

El sistema transitorio mantiene abierta la disputa
Mientras no exista un acuerdo definitivo, el contingente de carne se administra mediante un sistema de “primero llegado, primero servido”, conocido como first come, first served. Bajo este esquema, el beneficio arancelario se asigna a medida que se presentan y certifican las operaciones, hasta completar el volumen disponible. Para el sector privado, esa modalidad refuerza la necesidad de establecer reglas comunes y previsibles.
Por eso, el FMC planteó una agenda de trabajo orientada a diseñar una propuesta que pueda ser elevada a los gobiernos. “Las entidades de los cuatro países fijaron una agenda de trabajo considerando clave el rol de los privados”, señaló la declaración difundida tras la reunión.
El objetivo es alcanzar un mecanismo definitivo para administrar una cuota de carne que, por sus condiciones comerciales, puede adquirir mayor relevancia para las exportaciones regionales.

Brasil, otro factor en la negociación
La discusión ocurre además en un escenario particular para Brasil. Desde el 3 de septiembre, la Unión Europea suspendió las importaciones brasileñas de carne vacuna debido a que consideró insuficientes las garantías presentadas por el país sobre el cumplimiento de las normas comunitarias vinculadas con el uso de antimicrobianos en la producción animal.
Hasta la suspensión, Brasil era el principal proveedor del Mercosur al mercado europeo. Durante 2025 exportó 107.434 toneladas de carne vacuna a la UE, mientras que la Argentina colocó 62.500 toneladas, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario. En paralelo, el sector privado de los cuatro socios deberá continuar negociando una distribución que todavía aparece como uno de los principales puntos pendientes dentro del bloque.
La reunión de Montevideo también produjo cambios en la conducción institucional. Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), asumió al frente del FMC, mientras que Martín Rapetti, dirigente de CRA, quedó a cargo de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM).
